Aficionados y estrellas despiden a Kobe Bryant en Los Ángeles

207
EFE.

LOS ÁNGELES.— La viuda de Kobe Bryant ofreció el lunes una emotiva descripción de la estrella de la NBA y de su hija ante un abarrotado homenaje en el Staples Center para ambos, que fallecieron el mes pasado en un accidente de helicóptero que cobró otras siete vidas Los Ángeles.

En un discurso en ocasiones interrumpido por las lágrimas, Vanessa Bryant elogió la devoción de su esposo al dirigirse a miles de aficionados que acudieron a la arena para dar el último adiós a Bryant y su hija Gianna, de 13 años.

“Dios sabía que no podrían estar en esta Tierra el uno sin el otro”, dijo Vanessa Bryant. “Él tuvo que llevarlos a casa para tenerlos juntos. Cariño, cuida a nuestra Gigi”.

El homenaje se realizó en la arena del centro de la ciudad en donde Bryant jugó por los Lakers de Los Ángeles durante 17 temporadas de su carrera de dos décadas en la NBA.

Miles de aficionados de los Lakers, muchos de ellos vistiendo las camisetas de Bryant o los colores del equipo, acudieron al triste homenaje para el deportista más popular de Los Ángeles e icono del básquetbol a nivel mundial.

La ceremonia inició con la cantante Beyoncé interpretando sus canciones “XO” y “Halo“ acompañada por una docena de músicos.

Vanessa Bryant, esposa de Kobe Bryant habla en la ceremonia.

Más tarde, Alicia Keys interpretó “Moonlight Sonata” de Beethoven como parte del programa y Christina Aguilera cantó “Ave María”.

El evento de dos horas concluyó con la proyección de “Dear Basketball”, el cortometraje que le valió a Bryant un Oscar.

Después que Jimmy Kimmel, conductor del programa televisivo Late Night, dio la bienvenida a los presentes, Vanessa Bryant recordó la vida de la familia con Gianna y sus tres hermanas para luego elogiar a su esposo. Ambos habían estado juntos desde 1999.

“Él fue el esposo más asombroso”, afirmó.

“Kobe me amó más de lo que yo podría expresar con palabras. Yo era el fuego. Yo era el hielo. En ocasiones viceversa… él era mi todo”.

Entre los presentes se hallaban exestrellas de los Lakers como Jerry West, Kareem Abdul Jabbar, Magic Johnson y Pau Gasol.

El comisionado de la NBA, Adam Silver, se unió a Michael Jordan, Shaquille O’Neal, Phil Jackson y docenas de jugadores actuales de la liga, incluyendo a Stephen Curry, Kyrie Irving y los originarios de Los Ángeles James Harden, Russell Westbrook y DeMar DeRozan.

 Michael Jordan. (AP Photo/Marcio Jose Sanchez)

Celebridades de la talla de Kanye West, Kim Kardashian, Jennifer López y Álex Rodríguez también acudieron. Jordan, la leyenda de los Bulls de Chicago cuya carrera estaba cerca de su fin mientras Bryant iniciaba la suya a finales de la década de 1990, elogió a Bryant como “uno de mis más queridos amigos. Él fue como un hermano menor… conforme fui conociéndolo, deseaba convertirme en el mejor hermano mayor que pudiera ser“.

O’Neal y Bryant llegaron a los Lakers al mismo tiempo en 1996, y juntos conquistaron tres campeonatos consecutivos durante ocho tumultuosas temporadas.

Si bien su relación fue con frecuencia inestable a la vista del público, Shaq dijo que ambos siempre fueron amigables en privado, incluso comparando su dinámica con la de John Lennon y Paul McCartney.

“Kobe y yo nos alentábamos mutuamente a jugar el mejor básquetbol de todos los tiempos”, declaró O’Neal.

“Me enorgullece que nadie ha logrado lo que el tricampeonato de los Lakers ha hecho desde que los Lakers de Shaq y Kobe lo hicieron”.

A Vanessa Bryant la sucedieron en el podio las estrellas del básquetbol Diana Taurasi y Sabrina Ionescu. Kobe Bryant era un apasionado partidario del básquetbol femenil y Gigi Bryant era una promesa del deporte.

“Si yo representé el presente del básquetbol de mujeres, Gigi representó el futuro, y Kobe lo sabía”, destacó Ionescu, la estrella de la Universidad de Oregon que era guiada por Bryant.

Al discurso del entrenador de la Universidad de Connecticut, Geno Auriemma, siguió el de Rob Pelinka, quien por mucho tiempo fue representante de Bryant antes de convertirse en el gerente general de los Lakers en 2017.

Pelinka era el padrino de Gigi Bryant, y sus familias eran cercanas. Pelinka se refirió al día del choque como “cuando los ejes del mundo parecían cambiar para siempre, para todos nosotros”.

También reveló que Bryant le había enviado un mensaje de texto poco antes del choque, pidiéndole ayuda para garantizar una pasantía con un agente de béisbol para la adolescente Alexis Altobelli, quien poco después perdería a sus padres y su hermana menor en el choque.

“Kobe vivió para hacer mejorar las vidas de los demás, hasta su mensaje final”, subrayó Pelinka.

Vanessa Bryant es ayudada por Michael Jordan. AP

El evento representó una oportunidad para una ciudad dolida y para los aficionados de todo el mundo para reflexionar sobre el impacto que causó Bryant en el deporte y el mundo al tiempo que disfrutaban de la música y la retrospectiva ante sus logros dentro de la cancha.

Bryant estuvo involucrado en el cine, la televisión y la escritura luego de retirarse como jugador en 2016.

El dinero obtenido por la venta de los boletos para el homenaje, cuyas entradas se agotaron, será donado a la Fundación Mamba and Mambacita Sports, que apoya los programas deportivos para jóvenes en comunidades en desventaja y que ofrece clínicas deportivas para niñas y mujeres.

El homenaje inició apenas horas después de que Vanessa presentara una demanda contra el dueño del helicóptero que se estrelló en la niebla el mes pasado.

La demanda legal por homicidio por negligencia argumenta que el piloto, Ara Zobayan, fue descuidado e imprudente al volar la aeronave en un cielo nublado.

El vestíbulo se convirtió en un mar de personas vestidas de morado y amarillo, los colores de los Lakers, y otras de negro.

En las pantallas del marcador, la vida de la familia Bryant desfilaba a través de las imágenes: Vanessa y Kobe, Kobe y Gianna, toda la familia disfrazada, Gianna en la cancha, fotografías de Gianna cuando era una bebé con su padre.

Los aficionados recibieron un programa que contiene fotografías, un prendedor morado con las siglas KB y una camiseta con fotografías de padre e hija.

Entre quienes llegaron temprano se encontraba Alyssa Shapiro, una mujer de 27 años de Huntington Beach que aseguró que decidió convertirse en jugadora de básquetbol luego de ver constantemente partidos de los Lakers en compañía de su padre.

El amor de su familia por el básquetbol —y la labor de Bryant para impulsar este deporte entre las mujeres— la inspiró para luego ser entrenadora de un equipo femenil de secundaria.

Su equipo llegó a enfrentar al que pertenecía Gianna y a ella le tocó ver a Bryant apoyando a su hija desde las tribunas.

Portando carteles con forma de corazón con los nombres de “Kobe” y “Gigi”, Shapiro señaló que una vez se acercó a Bryant antes de un partido.

“Sólo quería agradecerle por ser tan inspiración para mí”, dijo.

“Crecí viéndolo en la pantalla… me hizo darme cuenta de que él es más que un tipo en la cancha”.

Bryant jugó toda su carrera de 20 años en la NBA con los Lakers, que se mudaron del Forum al Staples Center cuando abrió sus puertas en 1999.

Los números que portó el pentacampeón de la NBA —8 y 24— cuelgan a lo alto de la arena en la que se convirtió en el tercer máximo anotador en la historia de la liga.

La nueva estrella de los Lakers, LeBron James, lo rebasó en la lista una noche antes de la muerte de Bryant. Un funeral privado fue realizado el 7 de febrero en el condado Orange.

-- publicidad --