¡Admirable! Una clase de música de oído
San Pedro de Macorís.-A sólo unas horas de salir el sol en esta ciudad de la región Este, el entusiasta maestro de música Juan Miguel Ortiz pone a todos en atención en la Escuela Básica Puerto Rico.
Infla el vientre y hace vibrar sus cuerdas vocales para transmitir a los alumnos la melodía que lleva dentro.
Haciendo uso de una piánica, adquirida en una compraventa de la Capital, de donde es oriundo, el profesor le da cada mañana un toque melodioso al glorioso Himno Nacional que interpretan los estudiantes al izar la bandera .
La melódica piánica es un instrumento de viento de lengüetas libres, similar al acordeón o la armónica, que tiene un teclado en la parte superior y que produce sonido sólo al soplar a través de una boquilla ubicada en un extremo del instrumento.
De no ser el único, Juan Miguel es quizás de los pocos maestros en el país que lleva casi diez años impartiendo piano, saxo, guitarra, clarinete, solfeo y clases de teatro, contando con equipos sólo para la enseñanza de la flauta.
De ahí que el aprendizaje de los niños es relativamente de oído. Los 37 estudiantes reciben parte de su conocimiento a cuentagotas, porque tienen que esperar para tocar las teclas del piano y otros instrumentos únicos, que con esfuerzo propio ha obtenido Ortíz y los lleva a la escuela cuando la situación lo amerita.
Aquí no han llegado los instrumentos que promueve la primera dama de la República, Margarita Cedeño de Fernández, en diversas escuelas para que se conformen bandas de música, al tiempo que los estudiantes aprenden disciplinas rítmicas.
Ortíz sueña con que cada alumno tenga los instrumentos necesarios, además de contar con un aula acústica, dotada de tarima, para darle forma y estilo a los espectáculos que realizan al final de cada trimestre.
Limitación no sólo en música
La Escuela Básica Puerto Rico, ubicada en el sector Miramar, cuenta con 18 aulas para una matrícula superior a los 900 estudiantes. Es dirigida por Marcia Malavéz de los Santos.
Este centro, donde se imparten dos tandas de docencia al día, necesita unas 200 butacas y aulas suficientes. Aparte de estas limitantes, la dirección tiene que realizar actividades como día de colores para poder cubrir la compra de detergentes.
Juan Miguel Ortiz no está ajeno a esas precariedades, no obstante anhela mejorar su espacio y condiciones para enseñar a sus discípulos el manejo de los distintos instrumentos de música.
Demandan una área especial para el almacenamiento del desayuno escolar, que cuente con lavamanos y refrigerador, de acuerdo con la directora del plantel. Tambíen requieren de computadoras y otros equipos para el centro de cómputos, que está fuera de servicios.