Administración estadio Quisqueya quedaría en manos de corporación y no de patronato
- Desarrollo de complejo no afectaría desarrollo de juegos de Lidom
Santo Domingo.- Los trámites legislativos para la aprobación de un proyecto de Ley que autoriza la creación de la Corporación Inmobiliaria para la Transformación del Ensanche La Fe (CITELF), una sociedad de capital público y privado que tendría a su cargo el desarrollo del nuevo estadio, la remodelación del Coliseo Carlos Teo Cruz y un complejo inmobiliario y urbanístico, ya fueron iniciados.
Uno de los puntos de mayor interés para los fanáticos de la pelota dominicana es qué ocurrirá con el actual Quisqueya y con los equipos que utilizan sus instalaciones durante el campeonato de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
La iniciativa contempla que la construcción del nuevo estadio forme parte de una operación mucho mayor.
CITELF sería constituida como una sociedad anónima de capital mixto y tendría facultad para desarrollar un complejo inmobiliario y urbanístico en terrenos del ensanche La Fe.
Para capitalizar la participación pública, el Estado dominicano y el Banco de Desarrollo y Exportaciones (BANDEX) quedan autorizados a aportar los inmuebles de su propiedad ubicados dentro de 13 manzanas del Distrito Catastral número 1 del Distrito Nacional.
Se trata de por lo menos 13 manzanas todas correspondientes al Distrito Catastral 01 del Distrito Nacional. Los terrenos deberán ser tasados y el Estado y BANDEX recibirán acciones de CITELF en proporción al valor de los bienes aportados.
La ley permitiría incluso incorporar posteriormente otros terrenos aledaños ocupados por instituciones públicas que se encuentren dentro de la denominada Zona de Uso Especial del ensanche La Fe.
Y la pelota invernal ¿qué?
La propuesta de ley establece expresamente que deberá garantizarse el funcionamiento continuo del Estadio Quisqueya Juan Marichal durante todo el período de construcción del nuevo estadio, evitando así que el desarrollo de la obra interrumpa la celebración de los partidos que actualmente tienen allí su sede.
El Estadio Quisqueya Juan Marichal seguirá recibiendo partidos de la pelota invernal mientras se construye el nuevo estadio de béisbol que se proyecta levantar en el ensanche La Fe, pero su administración cambiaría de manos como parte de una operación que también contempla el desarrollo inmobiliario de los terrenos de la zona.
El proyecto también define cómo sería la relación entre CITELF y la pelota profesional una vez entre en funcionamiento la nueva estructura.
La corporación deberá atender las necesidades operativas de LIDOM y de los equipos que utilizan el estadio durante la temporada de béisbol profesional.
Para ello, CITELF y LIDOM deberán suscribir un convenio marco en el que se establecerán los derechos de uso de las instalaciones, las responsabilidades de mantenimiento y las demás condiciones necesarias para desarrollar el campeonato.
Sin embargo, el proyecto hace una distinción importante: CITELF conservará el control administrativo del estadio durante todo el año lo que relega a un segundo plano al patronato mixto que actualmente se distribuye la administración del Estadio Quisqueya.
¿Qué ocurrirá con el actual Quisqueya?
El proyecto contempla un período de transición.
Hasta que CITELF sea constituida y se seleccione al socio estratégico privado, el Estadio Quisqueya y el Coliseo Carlos Teo Cruz continuarán bajo sus actuales esquemas de administración.
Posteriormente, la administración de ambas instalaciones será transferida a CITELF.
La pieza plantea la construcción de un estadio bajo estándares de las Grandes Ligas de Béisbol de Estados Unidos (MLB), con capacidad además para albergar otras disciplinas deportivas y eventos sociales.
El proyecto no precisa todavía el costo que tendrá la nueva instalación ni fija en el texto la inversión definitiva que deberá realizar el socio privado. Esos elementos deberán definirse posteriormente dentro del proceso competitivo para seleccionar al inversionista.
El modelo planteado evita que el aporte inicial del Estado tenga que realizarse necesariamente mediante dinero.
El patrimonio inmobiliario público se convertiría en capital dentro de la nueva sociedad, mientras el socio estratégico privado deberá aportar capacidad financiera y asumir un papel central en el desarrollo y operación del proyecto.
El inversionista será seleccionado mediante un procedimiento competitivo que incluirá precalificación, ofertas técnicas y económicas y una posterior negociación de las condiciones de asociación.
CITELF también podrá conseguir recursos mediante fondos de inversión, emisión de valores, préstamos de instituciones financieras nacionales o internacionales y otros mecanismos autorizados.
Tanto la construcción del estadio como la remodelación del Coliseo y el componente inmobiliario podrán acogerse a incentivos fiscales contemplados en la legislación dominicana, cuando correspondan según la naturaleza de cada inversión.
El nuevo estadio seguirá siendo público
Aunque el proyecto abre la administración y el desarrollo del complejo a capital privado, establece una protección particular sobre las dos principales instalaciones deportivas.
El nuevo estadio y el Coliseo Carlos Teo Cruz deberán permanecer como propiedad del Estado dominicano de manera permanente e invariable.
CITELF no podrá venderlos ni disponer de ellos y tampoco podrán utilizarse como garantía inmobiliaria para obtener los financiamientos necesarios para el proyecto.
La gestión operativa de la sociedad, sin embargo, recaería en los inversionistas y gestores privados, mientras BANDEX representaría de manera unificada los aportes públicos.
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