Actuemos a tiempo

Hay dos factores fundamentales que definen el destino inmediato del desarrollo del país: la paz ciudadana y la marcha de la economía; y, precisamente, son dos ámbitos donde se dan los principales escollos.

Las encuestas -que tienen el papel de transmitir informaciones de manera objetiva- plantean que hay un consenso sobre el alto costo de la vida, el aumento de la inseguridad y la valoración del nivel de respuesta oficial ante el auge de la delincuencia.

Una situación que no está divorciada de la percepción generalizada que hay sobre el trabajo que realiza la Policía Nacional, así como el Senado y la Cámara de Diputados. Instituciones que tienen la responsabilidad, la primera de mantener a raya la delincuencia, y el Congreso de que el país cuente con leyes efectivas.

No puede pasar desapercibida la opinión generalizada que recogen las encuestas, planteada en un 47 por ciento, de que la forma en que el Gobierno enfrenta la inseguridad no es la más adecuada, eficaz y conveniente.

Ante grandes males -se ha dicho siempre- hay que pensar en grandes soluciones. Las decisiones oportunas evitan males mayores. Es ahora, cuando estamos a tiempo, que las autoridades deben actuar e imponer los correctivos de lugar.