Las enfermedades cardiovasculares (del corazón y los vasos sanguíneos) son la principal causa de muerte en todo el mundo.
De acuerdo con las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los 57 millones de personas que murieron en 2008, 17 millones (un 30%) fallecieron debido a enfermedades cardiovasculares.
Además, prevén que esta cifra aumente a 25 millones de muertes anuales para 2030. Sin embargo, esto se puede evitar con una alimentación balanceada.