Actitud preventiva contra terremotos

La preferencia habitacional de una inmensa mayoría de dominicanos y extranjeros ha variado. Desde hace tres décadas el crecimiento vertical de la República Dominicana constituye una forma muy floreciente de inversión.

Una forma de vida que no puede estar ajena a las amenazas de la naturaleza, debido a que somos un país frágil, que comparte territorio insular con otra nación que hace poco fue asolada por un terremoto de alta intensidad.

La vida es el principal activo que tiene un ser humano. De ahí que demandemos información que nos ayude ante una catástrofe o desgracia natural. Hace poco la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores celebró un seminario de gran importancia: “Cómo prepararnos ante un terremoto de gran magnitud en la República Dominicana”, donde hubo planteamientos de primer orden.

La cantidad de pérdidas de vidas humanas resulta alarmante, sobre todo tomando en cuenta los más recientes terremotos en Haití y Chile. Hace poco pasamos por una serie de sismos de baja intensidad, sin consecuencias lamentables, pero debemos estar prevenidos.

Los documentos y las informaciones que se conocieron en dicho seminario tienen que ser difundidos. Todos los dominicanos, no importa donde vivan, tienen que conocer cómo protegerse ante la inminencia de un terremoto de gran intensidad. Estamos a tiempo, debemos insistir más en la concienciación sobre los terremotos.