Aclaración tranquilizadora
El Ministerio de las Fuerzas Armadas emitió ayer un comunicado con un intento de desmentido sobre una información de la que EL DÍA tiene suficiente confirmación: el entrenamiento de militares para formar parte del cuerpo armado de la Organización de las Naciones Unidas que patrulla a Haití (Minustah).
Sin embargo, para la tranquilidad del país, queremos asumir como válido el comunicado y creer que soldados dominicanos no serán enviados a Haití. Aunque en ninguna parte del escrito se afirma que el Gobierno dominicano ha desistido de esa idea, preferimos suponer que la conmoción que provocó la información publicada ayer lleve a recapacitar de una intención que el jurista Vinicio Castillo Semán califica de locura.
Aclara el Ministerio de las Fuerzas Armadas que el envío de tropas dominicanas al extranjero debe ser autorizado por el Senado de la República. Eso lo contempla la Constitución de la República. Desde ahora recomendamos a los senadores dejar claramente establecido que no aprobarían una misión como esa por los riesgos que implicaría para el país.
Sigue preocupando que el comunicado en cuestión insista en que el presidente Leonel Fernández se manifestó de manera solidaria con ese pueblo (haitiano), por lo que puso a disposición de la ONU las tropas especiales para ese tipo de eventos. Y que finalizara con la intención del Gobierno del presidente Leonel Fernández de seguir cooperando en la restauración de Haití.
Vamos a esperar que todas las implicaciones de esas expresiones sean civiles, porque razones humanitarias se han esgrimido con frecuencia para misiones militares.
Estaríamos más tranquilos si en el comunicado hubiera aparecido la expresión: El Gobierno de la República Dominicana no mandará militares dominicanos a Haití.
Lamentablemente, el comunicado no fue tan contundente.