Acciones preventivas
El hombre es un animal de costumbre, dice una sabia sentencia. De tanto repetirse los errores que cometemos, llegamos a creer que es normal el descenso de la calidad de vida que experimentamos.
El pueblo sufre largos y tediosos apagones, las cuencas de los ríos en diversas provincias son saqueadas con alegados permisos otorgados por las autoridades de Medio Ambiente y de igual forma proliferan los aserraderos clandestinos, la tala indiscriminada de árboles y esto se traduce, finalmente, en una inimaginable cantidad de camiones en la línea del Cibao, transportando troncos.
Se pueden adivinar otros indicios más preocupantes aún. Es previsible que dentro de poco tiempo veamos el recrudecimiento de los viajes ilegales, el aumento del tráfico de todo tipo por la frontera y el desplome de los servicios de salud, incluido el desabastecimiento de medicamentos en los hospitales públicos.
Es imperativo, antes de que sea muy tarde, que se impongan fuertes acciones preventivas, a todos los niveles, por parte de las autoridades.
