Abstención, desencanto y crisis de confianza golpean la democracia

  • La participación electoral cayó a mínimos históricos, mientras crece el rechazo a los partidos políticos, el transfuguismo y las denuncias sobre la influencia del crimen organizado.

El aumento de la abstención, el incumplimiento de promesas y la desconfianza en los partidos profundizan el desencanto ciudadano.
El aumento de la abstención, el incumplimiento de promesas y la desconfianza en los partidos profundizan el desencanto ciudadano.

Santo Domingo.-El sistema político y electoral dominicano atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, marcado por el aumento sostenido de la abstención electoral, la pérdida de credibilidad de los partidos políticos, la penetración de recursos vinculados al narcotráfico y al crimen organizado, así como por reiteradas violaciones a las leyes que regulan el sistema democrático.

A este panorama se suman el incumplimiento de promesas de campaña y programas de gobierno por parte de numerosos candidatos y funcionarios electos, profundizado el desencanto ciudadano con la actividad política.
El transfuguismo también contribuye significativamente al deterioro de la identidad partidaria, debilitando la confianza de los electores y fomentando el desinterés por ejercer el derecho al voto.

Las elecciones municipales de 2024 registraron el mayor nivel de abstención electoral de la historia democrática dominicana. Más del 53.3 % de los ciudadanos habilitados para votar no acudió a las urnas, mientras que la participación se limitó al 46.67 %.

De un padrón de 8,105,151 electores, ejercieron el voto 3,775,587 personas. De estos sufragios, 3,687,824 fueron válidos (97.6 %) y 87,783 resultaron nulos (2.4 %).

Las cifras adquieren mayor relevancia al compararlas con los niveles históricos de participación electoral.
Durante la década de 1960, la asistencia promedio a las urnas fue de 69.88 %; en los años 70 alcanzó 70.49 %; en los 80 llegó a 72.01 %; y en los 90 registró 75.52 %, el nivel más alto de participación electoral del país.

En la década del 2000, la participación descendió a 73.47 %, mientras que entre 2010 y 2019 cayó a 69.96 %. Sin embargo, en las dos elecciones generales celebradas durante la década de 2020, el promedio se redujo a 54.83 %, evidenciando una tendencia sostenida hacia el alejamiento de los ciudadanos de los procesos electorales.

Otro dato revelador proviene de una encuesta de ACD Media, según la cual el 55 % de los entrevistados afirmó no simpatizar con ninguna organización política, mientras que sólo el 45 % manifestó identificarse con algún partido.
Estos resultados reflejan una creciente desconexión entre la ciudadanía y las estructuras partidarias tradicionales.

Etapa crítica

— Credibilidad
El sistema político y electoral dominicano atraviesa uno de los peores momentos en su historia, caracterizado por la creciente abstención electoral, reducida credibilidad de los partidos y la incursión de dinero del narcotráfico.

Crece el desencanto y la apatía política
Desinterés. Más de la mitad del electorado percibe una brecha cada vez mayor entre las promesas de campaña y la realidad nacional, lo que alimenta el desencanto y la apatía política. Debate sobre la reducción de los fondos públicos a los partidos. Otro elemento que podría afectar la dinámica política nacional es el creciente respaldo ciudadano a propuestas que plantean reducir hasta en un 50 % los fondos públicos destinados a los partidos políticos.

Ante esta posibilidad, la Junta Central Electoral ha advertido que una disminución significativa de estos recursos podría tener implicaciones en el funcionamiento de las organizaciones políticas.

Sobre el autor

Carlos Osis Pérez

Periodista y analista político con más de 25 años de experiencia. Encargado de contenido original.