A votar
La Junta Central Electoral ha hecho un extraordinario trabajo en el montaje de las elecciones, lo que genera confianza de que cada voto que se emita será contado al favorecido.
La realidad electoral dominicana es que el fantasma del fraude quedó en el pasado, aunque todavía no se ha adquirido la cultura de admitir los resultados cuando estos son desfavorables.
Nuestro sistema electoral y la ciudadanía superan por mucho a nuestra clase política en cultura electoral y eso ha quedado más que demostrado en los últimos procesos y en lo que va del actual.
Todo está listo para que el domingo más de 6.7 millones de dominicanos acudan a las urnas a votar por los candidatos de su preferencia a nivel presidencial, congresional y municipal.
Quien ejerza este derecho condicionado a la dádiva le hace un gran daño al sistema democrático y se denigra a sí mismo como persona.
Las elecciones le cuestan al país un dineral, además del estrés del proceso de campaña. Lo menos que se espera de la población es que le corresponda acudiendo temprano a votar y que lo haga con conciencia, libre de cualquier motivación malsana.
A la Junta le toca llevar hasta el final el proceso y dar resultados veraces y de manera rápida, sorteando cualquier obstáculo que pueda presentarse en el camino.
Le corresponde a la clase política comportarse a la altura de las circunstancias y no tratar de alterar el proceso o querer desconocer los resultados que emanen de las urnas. Peor aún, crear situaciones para justificar resultados que le pudieran ser adversos.
Vamos a votar de manera masiva y ordenada.
El domingo haz escuchar tu voz con tu voto.
