Se estima que a nivel mundial hay cerca de 1,000 millones de personas afectadas por presión arterial alta o hipertensión y que la enfermedad afecta a 1 de cada 4 adultos mayores de 18 años en la población estadounidense.
La situación a futuro es más pesimista y preocupante cuando se establece el riesgo a largo plazo de desarrollar y sufrir de presión arterial alta, ya que la prevalencia al año 2000 era del 26% y esa cifra se elevará a 50% para 2025.