A favor y en contra
Tardó en ser aprobado, pero ya el país cuenta con un nuevo Código Penal. No se trata de una pieza que cuente con una aprobación unánime de la sociedad.
No es la excepción. Igual sucede con muchas leyes y resoluciones aprobadas por el Congreso Nacional.
En lo que muchos sectores están de acuerdo, abogados incluidos, es que se trata de una pieza que movilizará la lucha contra la criminalidad. Un campo en el que hemos perdido muchas batallas en el pasado reciente.
Llama poderosamente la atención el incremento de la pena máxima de 30 a 40 años, aunque no hay una estadística cierta de cuántos reclusos condenados a 30 años cumplen a cabalidad la sentencia.
En ese mismo orden se contempla un aumento del castigo para los adultos que induzcan a menores a delinquir.
La eficacia y validez del Código Penal se verá con el paso del tiempo. Podremos evaluar si contribuyó con reducir los elevados índices de criminalidad que afecta, al cabo de varios meses; y por supuesto, mediremos la voluntad y certeza de los jueces apoderados en los tribunales para juzgar.
En la conciencia y su capacidad de discernimiento en su trabajo y responsabilidades estará, finalmente, el beneficio que espera la sociedad del nuevo Código Penal.
