A 61 años de la Revolución de Abril

Claudio Caamaño Vélez.
Claudio Caamaño Vélez

Estos días conmemoramos 61 años de un acontecimiento que aún no se valora en su justa dimensión: la Revolución y Gesta Patria de 1965.

Ese abril, civiles y militares democráticos se unieron para enfrentar, a sangre y fuego, a militares golpistas y políticos corruptos, y restituir la democracia. Por primera vez los militares tomaron las armas para devolver al pueblo lo que los mismos militares le habían arrebatado.

Lo ocurrido en República Dominicana enviaba un “mal ejemplo” de soberanía y autodeterminación. Los Estados Unidos enviaron más de 45 mil soldados a detener el retorno de la democracia y el orden constitucional. Vinieron a pisotear nuestros derechos, pero aquí conocieron lo que es enfrentarse a un pueblo que lucha por su dignidad.

Fue tan trascendente nuestro ejemplo, que el líder vietnamita Ho Chi Minh escribió en su diario, que al enterarse de la resistencia de los dominicanos en Santo Domingo, se convenció de que Vietnam ganaría la guerra. Por primera vez que un país tan pequeño y con tan pocas armas le hacía frente a la potencia más poderosa que ha conocido la humanidad.

“No vencimos, pero tampoco pudimos ser vencidos”, dijo Francisco Alberto Caamaño Deñó en su discurso de renuncia a la Presidencia, que marcó el fin de la guerra, tras cinco meses de cruenta lucha.

Si hoy disfrutamos de un clima de estabilidad política, es precisamente porque hace 61 años un grupo de hombres y mujeres supo poner en alto la Constitución. Nunca más la ambición de las botas militares ha osado pisotear la democracia.
¡Vivan hoy y siempre nuestros héroes constitucionalistas!