A 30 años de muerte Romero piden justicia
La tumba del arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, asesinado hace 30 años, se mantuvo ayer abarrotada por centenares de sus devotos, que reclaman justicia.
Miembros de la Comunidad Monseñor Romero de la Cripta de Catedral, que agrupa a devotos del religioso y organizó varias actividades de homenaje, consideran que la petición de perdón que hizo ayer el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, en nombre del Estado por el crimen del arzobispo era una deuda histórica.
Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980