Misión cumplida

Murió el general Antonio Imbert Barrera y crece y se engrandece el héroe del 30 de mayo de 1961. Tienen sus restos el peso de los inmortales de nuestra Historia patria.

El general Antonio Imbert Barrera contribuyó al florecimiento de la democracia dominicana.

No estuvo solo en esa misión. Siempre pensó en que la República Dominicana merecía un futuro mejor. Vivimos en el Estado libre, en la República democrática que somos hoy gracias a que hombres con valor se impusieron la misión de sacarnos del oprobio de una dictadura que derramó, antes de caer abatido Rafael Leónidas Trujillo, la sangre de buenos y verdaderos dominicanos.

El pueblo dominicano, contrario a despedirlo con lágrimas, tiene una deuda con él, y en actitud de respeto se levanta y le tributa un amplio aplauso, largo, profuso y profundo.

Tiene Imbert Barrera el alto privilegio que pertenece a la estirpe de hombres que no se lloran. Que se escuche en nuestros corazones esa ovación, que se escuche esa salva de aplausos a nivel nacional.

Cumplió con su deber y la patriótica responsabilidad que recayó, en su tiempo, sobre sus hombros. Cumplió su misión, le restituyó al país los aires de libertad. Una libertad de la que se privó a la República Dominicana durante esa larga noche de 30 años de opresión, muertes, ultrajes y pesadumbre.

Todo el pueblo dominicano se une en este último adiós. ¡Misión cumplida general Antonio Imbert Barrera! ¡Descanse en paz!