18 frases célebres de Martin Luther King

24
Martin Luther King

Santo Domingo.– El tercer lunes de cada año, los estadounidenses celebran a Martin Luther King, el hombre que lideró una de las revoluciones culturales más espectaculares en la historia de Estados Unidos, una revuelta que acabó con un legado de segregación, discriminación y prejuicios, y cuya huella continúa influyendo en la vida de los estadounidenses, pero sobre todo la del sector con mayor crecimiento en el país: los inmigrantes hispanos.

Compartimos 10 frases célebres de Martin Luther King

Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.

He decidido apegarme al amor. El odio es una carga demasiado grande para soportar.

Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.

Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.

Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.

Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.

Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.

Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.

La oscuridad no puede sacarnos de la oscuridad. Solo la luz puede hacerlo. El odio no puede sacarnos del odio. Solo el amor puede hacerlo.

Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.

La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve.

La pregunta más urgente y persistente en la vida es: ¿Qué estás haciendo por los demás?

Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.

Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.

La injusticia, allí donde se halle, es una amenaza para la Justicia en su conjunto.

La discriminación de los negros está presente en cada momento de sus vidas para recordarles que la inferioridad es una mentira que sólo acepta como verdadera la sociedad que los domina.

Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca perder la infinita esperanza.

 

 

-- publicidad --