Visita de cortesía
La embajada de Estados Unidos trajo al país al encargado de elaborar el informe sobre tráfico de personas, en el que se incluyen críticas a la República Dominicana, pero que luego desde aquí se explicó que no se trató de una acusación de trata de personas.
Las explicaciones no convencieron mucho y desde la Procuraduría General de la República se formularon fuertes quejas, incluyendo personales durante la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos, por lo que se consideró como una desconsideración y un desprecio a los esfuerzos que ha realizado el país.
Entrevista arreglada
La embajada de Estados Unidos decidió no exponer a los cuestionamientos de la prensa a ese funcionario y prefirió arreglar una entrevista exclusiva con algún medio para desde ahí sacar la pata, pero sin que le formularan preguntas incómodas. Por eso junto con Relaciones Públicas de la Procuraduría trataron de despistar a los medios que fueron a cubrir la famosa visita y hasta de boicotear la cobertura.
Tigueraje gringo
Uno de los norteamericanos sorprendió a los camarógrafos de televisión con un tigueraje que hasta ese momento no se había usado en territorio dominicano y que probablemente él no se atreva a usar en Estados Unidos. Para evitar que fueran tomadas imágenes encendió un foco que dirigía a las cámaras, con lo que provocaba un contraluz para impedir que fueran tomadas las imágenes de la visita, donde también se reunieron con el procurador adjunto Frank Soto, quien manifestó su malestar por el informe.