El hombre de La Mancha, musical indeleble en calidad
Santo Domingo.-El musical El hombre de La Mancha, producido para la República Dominicana por Fidel López, fue minimalista y artesanal, demostrando que menos es más, que la delicadeza en el tratamiento de los elementos dramáticos produce obras de arte, característica que fue filosofía de trabajo en esta puesta en escena, pues la producción completa fue plausible.
La dirección escénica de María Castillo fue impecable, con gran conciencia del todo y de las partes, logrando un hermoso realismo mágico digno de la obra de Cervantes.
Sus tablas son la representación espléndida del recorrido de una gran artista. Ella escogió un reparto congruente que supo imprimir las acciones vocales vinculadas en perfecta armonía con el dramatismo.
La escenografía de Fidel López funcionó de manera perfecta. Él encontró el clima ideal para presentar una obra plena de sutilezas. Bajo la dosificación exacta del minimalismo, con pocos elementos, toques representativos de la época y precisa marcación generaba magia, ofrecía espacios escénicos que mantenían el interés y producían poliuniversos.
La iluminación de Bienvenido Miranda conocía su rol y elevó la creación de la obra, no restaba, no pretendía protagonismo, fue armónica y certera en cada momento.
Exquisita interpretación
Maridalia Hernández, en un trabajo para recordar, cubrió ampliamente en lo vocal, siempre afinada, con hermoso timbre de voz y en estilo. Pero lo más importante de su participación en este musical fue la parte escénica.
Su interpretación de Dulcinea, en la transmisión de sus sentimientos a flor de piel, no solamente aportó su físico y su presencia, sino que con su canto pleno de matices resultó perfecto para el papel.
Un veterano
Iván García, en su interpretación de Don Quijote de La Mancha y Quijano Cervantes, alcanzo no sólo el clímax del personaje, sino de su carrera, con una interpretación en perfecta armonía de la historia del caballero andante.
Kenny exhibe, una vez más ese talento que posee con una espectacular interpretación de Sancho Panza, el escudero fiel, recreando de forma idónea a este característico personaje en su papel actoral y vocal.
Carlos Alfredo Fatule, con su imponente voz brilla en su interpretación de El Cura. Frank Ceara, como el doctor Carrasco, hace eco de una loable personificación con la sutileza de su voz, al igual que Omar Ramírez, Héctor Aníbal, Miguel Lendor, Dolly García y Laura Rivera.
En general, las voces salían de los cuerpos de los intérpretes como si de cajas mágicas se tratase, armónicos, con excelente ejecución técnica
