A veces grito, la catarsis teatral de Freddy Ginebra
El actor tiene acento paisa. Es colombiano. El director cree en los orishas, por su nacionalidad cubana.
El texto, desgarrador a ratos, divertido otras veces e introspectivo en su totalidad, es del dominicano Freddy Ginebra, quien entregó su obra para que sea llevada a Casa de Teatro en forma de monólogo, con el título A veces grito.
El escenario es minimalista, pero abrumador. Un joven vuelca sus sentimientos y recuerdos frente al público, de una forma tan desgarradora y convincente, que nos hace sentir culpables de llegar a catalogarlo de loco.
El cuarto del psiquiátrico donde está recluido no es más que la metáfora de dónde se encuentra el hombre con tanta soledad e incomprensión.
Su vida, tan corta y tan caótica, el reflejo de su propia conciencia, que lo atormenta desde una temprana infancia llena de envidia y una vida de sobreprotección y desprecio por todo. Unas veces irreverente, pues llega a enfrentar al mismísimo Dios. Otras veces surreal, se cree hijo de una burra y un elefante.