‘Irene’ se debilita y arrasa con NY

http://eldia.com.do/image/article/73/460×390/0/ECB9CE70-D474-4E19-B64C-C2EEDCFF15FD.jpeg

Washington.-Irene perdió fuerza de huracán ayer y fue degradado a tormenta tropical, pero el meteoro mantenía su peligrosidad mientras atravesaba una ciudad de Nueva York obligada a detener su actividad acostumbrada, dejando tras de sí una costa este aturdida: por lo menos 18 muertos, extensas inundaciones y cuatro millones de hogares sin electricidad.

Mientras las olas seguían golpeando la orilla de Connecticut, al este de la ciudad más poblada de Estados Unidos, el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg levantó la orden de evacuación para 370,000 habitantes de zonas de baja elevación.

El presidente norteamericano Barack Obama manifestó que los efectos de ‘Irene’ se sentirán durante un tiempo y que la recuperación del país durará semanas o más tiempo.

“Esto no ha terminado, la respuesta y las operaciones de recuperación siguen en marcha”, advirtió en una comparecencia en la Rosaleda de la Casa Blanca. “Insto a los estadoundienses a escuchar a las autoridades”, prosiguió.

“Lo peor de 'Irene' ya pasó”. Así se expresó ayer la secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Janet Napolitano, un día después de que el huracán tocase tierra en la costa este estadounidense.

El huracán se ha cobrado al menos 14 víctimas mortales a su paso por la costa este de EEUU (seis en Carolina del Norte, tres en Virgina, una en Maryland, una en Connecticut, dos en Florida y una en Nueva Jersey).

Napolitano aprovechó su comparecencia también para dar las gracias a los ciudadanos que escucharon a las autoridades y abandonaron sus casas, ya que más de dos millones recibieron orden de evacuación. “Vuestras acciones no sólo ayudaron a proteger a vuestras familias, sino a que las autoridades pudiesen ayudar a otros en peligro”, aseguró.

“La naturaleza es peligrosa. Tened cuidado”, insistió el alcalde, Michael Bloomberg, que confirmó que 'Irene' no ha dejado víctimas mortales ni daños personales en la ciudad.

Sí se han inundado algunos barrios de Brooklyn, alguna calle de Manhattan y el aparcamiento del estadio de los Yankees.

Nueva York era ayer un espectro que sólo se parece a sí misma. Con el metro cerrado desde las doce de la mañana del sábado, la mayoría de las tiendas optó por no abrir.

Las farmacias, los cafés, las grandes cadenas estaban cerrados. Hasta los ‘dinner’ más inconfundibles.

No llegan trenes. Ni aviones. Se cancelaron más de 10,000 vuelos.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey anunció que los vuelos seguirían suspendidos durante la jornada. Espera que los aeropuertos JFK, Newark y LaGuardia se reabran hoy por la tarde, según dijo su director ejecutivo, Christopher Ward. Si no, lo harán mañana, precisó.

El periódico “New York Times” no llegó a los domicilios de sus suscriptores ayer y las calles nunca habían estado tan vacías como este fin de semana. Ni siquiera después del 11-S, que sólo afectó directamente al sur de Manhattan y donde los neoyorquinos se echaron a la calle para consolarse.

Los habitantes de la ciudad se atrincheraron en sus casas con linternas, galones de agua potable y cinta adhesiva para proteger las ventanas.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.