Jueves, 24 de mayo, 2018 | 4:55 pm

¿Sabes qué es el síndrome de enmascaramiento ocular?

Enfermedades. Suelen parecer inflamaciones, pero en realidad son afecciones vasculares, degenerativas o cancerígenas. Afección. Este tiene varias alertas.

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El sentido de la vista está considerado por muchos como uno de los más relevantes de los que el ser humano dispone, mediante el cual percibimos forma, distancia, posición, tamaño y color de todo aquello que nos rodea.

Pero ¿qué pasa cuando este órgano se pone en juego mediante enfermedades que deterioran la visión?
Una de estas es conocida como síndrome de enmascaramiento ocular, una rara afección que se presenta como una inflamación ocular (o uveítis), pero en realidad se trata de una afección de la retina (ya sea por una obstrucción de sus vasos, degeneración o cáncer), explica el doctor Remberto Escoto, jefe de la Unidad de Oftalmología de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat).

La recurrencia de ojos rojos, disminución de la visión o presentar fotofobia (esa sensación de intolerancia anormal a la luz, que produce molestia y dolor) son algunas de las alertas de este síndrome, el cual usualmente suele comportarse como una uveítis autoinmune, es decir, una inflamación ocular común en quienes padecen enfermedades reumáticas artritis reumatoide, lupus, sarcoidosis, entre otras.

Diagnóstico erróneo

“Es característico que en algunas de estas enfermedades se liberen células dentro del ojo, lo que puede conducir al diagnóstico erróneo de inflamación, debido a que los signos típicos de infecciones se pueden disimular, o incluso estar ausentes, lo que tiende a confundir en estas patologías”, explica el especialista.

Aunque no existe un rango de edad o género que demuestre una alta incidencia, este síndrome es más común en personas mayores de 50 años, revela el galeno. El experto señala que hay dos tipos de infecciones oculares vinculadas a este síndrome y de la que tenemos que cuidar: la endoftalmitis exógena y la endógena.

Aclaró que el primer tipo está relacionado a las infecciones que pueden surgir tras una operación ocular, donde el paciente puede presentar episodios de ojo rojo, de muy bajo grado de inflamación; mientras que la segunda se trata de una infección intraocular ocasionada por una bacteria u hongo que afecta al ojo a través de la circulación sanguínea.07/05/2018 ELDIA_LUNES_070518_ Sociales28

En el caso de las endógenas, usualmente la persona acude al oftalmólogo por molestias oculares, dolor o incluso disminución de la visión.

Estas no tienen historia de intervención ocular y ocurren en pacientes con un foco infeccioso a distancia, lo que dificulta aún más su diagnóstico.

El tratamiento

A menudo suelen ocurrir en pacientes cuyo sistema inmune está deprimido, como en el sida o en pacientes con historia de trasplantes de órganos.

Escoto revela que lamentablemente este síndrome no puede prevenirse, pero orienta que muchas de sus formas sí pueden tratarse con excelentes resultados si se diagnostica a tiempo.

Regularmente, estas enfermedades están asociadas con infecciones, cánceres, u otras afecciones oculares.

De acuerdo a qué categoría pertenezca cada caso, su tratamiento será distinto, pero en muchas de estas condiciones su solución es quirúrgica.

Por ejemplo, cuando se trata del síndrome en casos infecciosos, los antiinflamatorios (como los corticosteroides o inmunomoduladores) pueden ser devastadores.

Por eso resulta vital su detección a tiempo, así como el seguimiento de un médico especializado, debido ha que puede incidir drásticamente en el mantenimiento de su visión.

Los signos de alerta

“Aunque el diagnóstico es difícil, en especial, cuando los síntomas oculares preceden al diagnóstico del cáncer sistémico, siempre debe llamarnos la atención la tríada de sensibilidad a la luz, si hay manchas en el campo visual y atenuación del calibre arteriolar, en un paciente adulto mayor, con disminución inexplicable de la visión y cuyos signos oculares son inconsistentes con la progresión de la incapacidad visual”, responde el experto al preguntarle sobre sus signos de alerta.

Explicó que en ocasiones ciertos tipos de cáncer pueden debutar con signos típicos de una inflamación ocular.

Este es el caso del linfoma del sistema nervioso central, que de acuerdo el galeno, puede iniciar con visión de cuerpos flotantes en un solo ojo y tiempo después empiezan a notarse también en el otro ojo.

Casos de atención

—1— Más recurrentes

Generalmente están asociados a enfermedades oncológicas. La entidad más frecuente es el linfoma intraocular primario o asociado al Hodgkin, del Sistema Nervioso Central.

—2— Las alertas
Intolerancia anormal de la luz, recurrencia de ojos rojos e irritados y disminución de la visión son signos para recurrir a un especialista.

—3— Degeneración
No tratarla a tiempo puede incidir en la pérdida de la visión, pues puede ser degenerativa.

Consulta ayuda a un correcto diagnóstico

En general, conocer el motivo de consulta del paciente y los antecedentes de enfermedades personales o familiares puede ayudar para un correcto diagnóstico, sobre todo en estas enfermedades, cuya forma de presentación no es la usual.

Si el especialista presta atención a todo lo que se dice y explora el ojo del paciente de forma exhaustiva, es muy posible que no se pase por alto este síndrome.

La población debe saber que la prevención es muy importante, pues a través de esta se detectan a tiempo estos males.