Santo Domingo.-El jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas, mayor general Rolando Rosado Mateo, reveló que el colombiano cartel del Norte del Valle tenía instalado en el país al prófugo venezolano Luis Alberto Ascanio Blanco, quien fungía como su representante y jefe de la red de narcotraficantes que compraba avionetas y las usaba para transportar cocaína desde Suramérica hasta territorio norteamericano.
Era el jefe de la organización, los mexicanos del cartel del Golfo que eran los que recibían la droga hacían sus operaciones usando telecomunicaciones, explicó Rosado Mateo.
El grupo se valía de empresarios dominicanos para comprar los aviones, varios de los cuales fueron detenidos en Honduras y Venezuela. También los usaba para el lavado de activos.
Rosado Mateo fue entrevista en el programa Cuentas Claras, que se transmite a las 7:00 de la mañana por la emisora La Nota Diferente en la 95.7.
Explicó que en esa operación fue importante el uso de tecnología para rastrear a los sospechosos .
¿Qué tipos de avances tecnológicos está utilizando el país contra el narcotráfico?
Los más innovadores no son propiamente nuestros, sino de la confianza del gobierno norteamericano, básicamente la DEA.
La articulación de escaneo día por día a través de un avión no tripulado que permite ver la tierra y parte de la superficie marina y debajo del mar, por el tema de los semi sumergibles o los mini submarinos.
A nosotros, como país, entiendo no nos sería posible utilizar esta herramienta sin la colaboración de EU.
¿Cómo están las estadísticas del trasiego de drogas en el país?
Acabo de regresar de Honduras, donde sus autoridades nos pidieron que fuéramos para asesorarlos sobre cómo hemos logrado contener el narcotráfico en los niveles que lo hemos hecho, porque de un 14.9% de droga que circulaba en República Dominicana de la que entraba en EU, la bajamos a un 3%, que es lo que ha ocurrido en los últimos tres años. Esas son estadísticas dadas en Estados Unidos.
¿Cómo están ustedes en tecnología de la información?
Hemos recibido un apoyo decidido de parte de los norteamericanos. Estamos cambiando completamente el sistema informático de la DNCD con un aporte de unos 650 mil dólares. Eso es unos 20 millones de pesos, el presupuesto de un mes de la DNCD.
¿Se han mudado carteles para el área del Caribe?
El año pasado el subsecretario de Estado para asuntos latinoamericanos nos advertía que como consecuencia del Plan Colombia, el Plan Mérida y un plan en Centroamérica, el narcotráfico iba a cambiar sus operaciones desde esas latitudes hacia acá.
Nos hizo el señalamiento diciéndonos que eso ocurriría en uno o dos años.
Le dijimos que ya lo estábamos viviendo en República Dominicana y en territorio insular de las potencias, incluyendo de Estados Unidos.
En Puerto Rico en los últimos tiempos han intervenido lanchas intentando entrar directamente a esa isla, cuando antes era aquí que lo intentaban.
Esas mutaciones son consecuencias de las políticas implementadas y el desmantelamiento de estructuras de narcos y su envío a prisión.
Gracias a Dios que aquí la Suprema Corte de Justicia no vacila en enviar a EU a los pedidos en extradición.
¿Cómo llegan ustedes a la red de la que acusan pertenecer a Rafael Rosado ?
Teníamos tiempo viendo lo que estaba sucediendo. Un proceso de investigación lleva años, uso de tecnologías, muchas horas de vigilancia.
En un caso destinamos miles de horas/hombres de trabajo. Por ejemplo, en este momento usted puede creer que no está pasando nada, pero ahora mismo la DNCD tiene un equipo de analistas de alrededor de 200 hombres asesorados por distintas agencias y esos hombres están todo el día solo en lo que tiene que ver con inteligencia, recopilando informaciones para usarlas en el combate al narcotráfico.
¿Trabajaba esa estructura con los carteles del Golfo y del Norte del Valle?
Estamos haciendo lo que hicimos porque realmente era una combinación de ambos carteles, uno tenía la droga y otro el dinero. La contraparte local lo que servía era de soporte administrativo y logístico.
Había aquí una oficina de esos carteles, básicamente del cartel del Norte del Valle y ese señor Sergio René Gómez Díaz era la cabeza de la estructura fundamental en el ámbito dominicano de esa oficina y su casa era el centro de operaciones. Luis Alberto Ascanio Blanco, que está prófugo, era el jefe de la organización.
Por ley especial contra crimen organizado
El jefe de la DNCD entiende que el país necesita una legislación especial para combatir el crimen organizado.
Plantea que el actual Código Procesal Penal es muy garantista y eso es bueno para usarlo frente al delito común, pero representa un obstáculo para combatir estructuras como el narcotráfico, en la que con mucha frecuencia los grandes capos no ven ni cerca la droga que trafican.
Tenemos que si a esa gente no la encontramos con drogas, nos resulta muy difícil enjuiciarlos con un Código tan garantista, dijo.