Santander (EFE).- Desde las alturas en la montaña, a pie de costa, desde barcos en plena travesía, o en la terraza de casa o frente a la tele los más comodones, en Cantabria, con una anunciada visión privilegiada del eclipse solar, miles de personas no se han querido perder este evento histórico, empañado en algunos puntos por las nubes.
Ya desde hace días se venía barruntando que el eclipse iba a batir récord de espectadores.
Se sabía por las noticias incesantes en los medios, las previsiones de los expertos, y el termómetro definitivo: las gafas especiales para verlo con seguridad que han volado en farmacias y ópticas.
Este eclipse, del que se viene hablando desde hace ya muchos meses, ha trascendido el mero interés astronómico.
Ha pasado a ser todo un evento popular, como prueban las grandes concentraciones de personas en puntos clave y los desplazamientos en busca de un entorno de ensueño para disfrutarlo.
Se han programado observaciones, retransmisiones en directo y actividades, en lo que ha sido un hito.
Los cinco enclaves
En la región eran cinco los puntos de observación indicados como más óptimos para disfrutarlo: Costa Quebrada, desde Cabo Mayor a Liencres (Piélagos), el Faro de Ajo (Bareyo), el páramo de La Lora (Valderredible), Suances y Peña Cabarga.
Sin embargo, por ejemplo en Peña Cabarga y en la zona de Suances las nubes han sido un obstáculo.
Ya desde más de una hora antes el cielo encapotado llevó a muchos a abortar planes y marcharse ante el riesgo de no ver nada.
Y también en otras zonas, como Comillas, las nubes han mandado.
Había también otros puntos de interés, en Santander, la costa de San Vicente de la Barquera, Castro o la zona de Picos de Europa.
Pero ha sido en La Lora donde la visibilidad ha sido más óptima.
Palabra clave: seguridad
Las autoridades han sido previsoras: en Cantabria, alrededor de 1.400 efectivos de las distintas policías y servicios de emergencias velaban por la seguridad.
Una de las obsesiones ha sido que el eclipse pueda verse con seguridad.

Por eso se ha intentado concienciar a quienes iban a desplazarse sobre la importancia de cumplir las normas, no aparcar en cualquier lado, y dejar las vías expeditas para el acceso de ambulancias o vehículos de emergencias en caso de necesitarse.
Ha habido restricciones al tráfico y se han puesto lanzaderas para el acceso a puntos clave, eso sí, con plazas agotadas en muchos casos.
También se prohibió acceder en cualquier tipo de vehículo a todos los faros de la región.
Paciencia, paciencia…
Son muchos los que se han movido para ver el eclipse, aunque el llamamiento de las autoridades ha sido reiterado.
Lo que pedían era evitar el desplazamiento en la medida de lo posible para no colapsar zonas y vías concretas.
Tráfico ha venido recomendando precisamente moverse lo justo y ha alertado de posibles retenciones sobre todo al regreso.
Pero han sido muchos los que, pese a ese mensaje, han cogido el coche en busca del mejor lugar para ver el eclipse.
Tráfico no manejaba una cifra de desplazamientos por el eclipse en Cantabria, pero sus efectivos estaban preparados para garantizar la seguridad en las carreteras.
Y también mentalizados de que las colas y los atascos podían ser la tónica una vez que pasara este evento y hubiera que volver a casa. Por eso, el consejo era claro: ante retenciones, paciencia.