- Publicidad -

Vlad Guerrero Jr. prefiere ser un buen compañero y no un líder en los Azulejos

  • El contrato de 14 años y US$500 millones consolidó a Guerrero Jr. como el centro del universo de los Azulejos. Cuando termine el pacto, Vlad seguramente será la persona más importante en la historia de esta organización.

Vladimir Guerrero Jr.
Vladimir Guerrero Jr. es la figura principal de los Azulejos de Toronto.

El dominicano Vladimir Guerrero logró el año pasado un contrato de 14 años y US$500 millones que lo consolidó como el centro del universo de los Azulejos.

Ahora sin Bo Bichette, su compañero y amigo cercano desde que ambos eran apenas muchachos, ascendiendo juntos por las Ligas Menores como los futuros rostros de los Azulejos. Esto es nuevo para él, afirma el dirigente John Schneider, pero puede ser algo positivo para Guerrero.

“En todo caso, le permite a Vlad tener una voz más fuerte y ser más libre”, señaló Schneider. “Cuando estás tan unido a alguien día tras día durante ocho o 10 años, eso se convierte en la norma. Creo que ésta es una oportunidad para que Vlad tenga una voz más fuerte y entienda que éste ha sido su equipo y que va a seguir siendo su equipo”.

Guerrero no es muy enfático cuando habla, pero eso es a propósito. Prefiere llamarse un buen compañero, no un “líder” en el sentido clásico. Una cosa conduce naturalmente a la otra.

Año tras año, primavera tras primavera, la voz de Guerrero ha ido creciendo. Pasó de ser un participante callado en los ejercicios a un líder en ascenso y, eventualmente, a aquel cuya voz retumba por encima de todas las demás, insistiendo en hacerlo de nuevo y hacerlo mejor esta vez. Los primeros comentarios de Guerrero en esta primavera se sintieron mucho más ligeros.

En años anteriores, las primeras preguntas giraban en torno a su condición física, a los fracasos de la temporada anterior y a su contrato. Todo eso ya quedó atrás.

“Adquirimos nuevos jugadores, grandes jugadores. Creo que esto va a ser más divertido”, comentó Guerrero. “En realidad estoy más contento que el año pasado. Por alguna razón, estoy más contento y me siento muy bien. Tengo buenos presentimientos sobre este año y sé que somos capaces de hacer muchas cosas buenas”.

Guerrero se siente más contento en el campamento tras firmar su acuerdo de US$500 millones. Tal vez ambas cosas estén relacionadas.

Como jugador, el trabajo del quisqueyano es castigar a los lanzadores rivales y jugar una gran defensa. Su temporada regular del 2025 fue simplemente “buena”, pero su recorrido en la postemporada representó la figura de uno de los mejores bateadores del planeta, alguien en pleno control de sus dones.

Como líder, Guerrero necesita impulsar a los Azulejos hacia adelante. Esta primavera no puede ser un desfile celebrando una presentación en la Serie Mundial. Cuando las puertas del clubhouse se cerraron a las 8:25 a.m. el lunes y Schneider se dirigió al equipo por primera vez, ése fue el mensaje.

“No estamos defendiendo nada”, dijo Schneider. “No estamos defendiendo el Este de la Liga Americana. No estamos defendiendo la Liga Americana. Estamos atacando el 2026 como lo hicimos en el 2025. Estamos tratando de ganar la división. Estamos tratando de ganar la Serie Mundial”.

Ésas son las palabras más importantes que escucharás del manager en toda la primavera. Depende de Guerrero encarnarlas. Depende de Guerrero empujar a este grupo hacia adelante. En la parte final de la Serie Mundial del 2025 contra los Dodgers, Guerrero recorrió el dugout de los Azulejos y les dijo a sus compañeros, “Si están nerviosos, mírenme a mí”.

Él es a quien los Azulejos volverán a mirar. Siempre lo han hecho y ahora, siempre lo harán.

Tomado de MLB.com (Keegan Matheson).

Etiquetas

Artículos Relacionados