Vivir: ¿suerte o derecho?
Para muchas mujeres en República Dominicana se va convirtiendo en un asunto de suerte el hecho de seguir viviendo, a pesar de que existan leyes y un sistema judicial que protege el derecho a la vida de todo ser humano.
A pesar detener una fiscal y una fiscalía para la mujer, cuya incumbente está continuamente en los medios de comunicación para hablar de las leyes, al mismo tiempo que trata de hacer conciencia sobre la problemática; tenemos que reconocer que esos esfuerzos resultan ineficaces. Cada año es superado por el año en curso.
La pasada semana Edith Febles hacía un muy acertado análisis sobre el descomunal incremento de los feminicidios e hizo un planteamiento que me resulta apropiado.
Poner los nombres y las caras de esos miles de mujeres que han sido asesinadas por aquellos quienes “más las amaban”.
Tenemos que salir a las calles y caminar en demanda de que no muera una más.
Los asesinos parecen que no pueden ser tocados o sensibilizados; sin embargo, mientras más actividades públicas realicemos tendremos más posibilidades de llegar aunque sea a las nuevas generaciones, al tiempo que les podemos hacer conciencia a miles de mujeres que están en condiciones de riesgo y no quieren admitirlo o tienen miedo de hacerlo.
Nadie se busca una golpiza o la muerte como muchos creen. Ese concepto tenemos que sacarlo de la cabeza de muchos hombres y mujeres.
Tanto mujeres como hombres debemos salir a las calles y caminar una y otra vez en caminatas que resulten emblemáticas y que queden en la memoria. Cada ciudad, pueblo y comunidad tiene que organizar sus propios eventos y hasta realizar eventos que puedan quedar en la conciencia de todos.
