Violaciones a granel

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Danilo Arbilla

Las cosas claras. Líos y de los grandes hay en todos lados. Ver españoles y catalanes o árabes y judíos, por ejemplo. Nuestra región a su vez se ha sumado a ese paisaje con terremotos y erupciones sociales propias e interesantes.

¿ Será cuestión de la globalización? No sé, parece una explicación demasiado simple. Por ahora lo dejamos ahí y pasamos a ocuparnos de un caso concreto como el de Bolivia.
La Constitución de Bolivia ha sido violada sin solución de continuidad.

El mayor violador ha sido Evo Morales quien se tuvo que rajar del país y se refugió en México, desde donde promete volver; ya sin temblores, y bien protegido, habla y habla, violando ahora – es un vocacional- las normas básicas que rigen para el asilo político.

Evo se pasó y se tuvo que ir . También se tuvieron que ir algunos otros de sus correligionarios, miembros del MAS ( Movimiento hacia el socialismo). Ahora lo sustituye Jeanine Áñez, de la oposición, para lo cual también se desconocieron los preceptos constitucionales, pero con la bendición del Tribunal Constitucional.

La señora presidenta debería haber sido designada por el Congreso, donde el MAS tiene mayoría y estos no fueron . No hubo cuórum, pero la votaron los pocos que estaban.

Ello, de todas maneras es “peccata minuta” al lado de lo de Evo. Él ha sido el mayor violador de las Constituciones bolivianas. Una especie de violador serial, ha sido.
Evo fue electo , la primera vez, bajo una Constitución la cual modificó, previendo la reelección .

Evo fue reelecto, pero al finalizar su segundo periodo quiso postular para un tercer mandato lo que no estaba permitido constitucionalmente, Fue entonces que surgió una de las primeras originalidades: el Tribunal Constitucional determinó que el primer periodo correspondía a otro país – la República de Bolvia – y no debía tomarse en cuenta.

Evo fue reelecto para un tercer periodo como presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. Qué gracioso, ¿no?

No le bastó con ello y pretendió un cuarto mandato y llamó a un plebiscito para modificar las normas que lo impedían. Fracasó en su intento. Los bolivianos dijeron no va más.

Pero Evo no les hizo caso y el Tribunal Constitucional en otra de su originalidades resolvió en base a una decisión de la Corte Interamericana (cuidado con esta) que Evo tiene el derecho humano de ser elegido, todas las veces que se presente. Y se presentó y como no le iba muy bien hizo fraude: contó mal a su favor.

Fue cuando la OEA se dio cuenta que se violaba la Constitución. Es curioso, Evo impuso un régimen dictatorial con presos políticos y recortes a la libertad de prensa, sobre todo en época de elecciones, y parece que nadie se había dado cuenta de la violación de los DDHH de los bolivianos y de la Constitución que el mismo hizo.

Evo tiró demasiado del hilo, perdió el apoyo de militares y policías y los expertos de la OEA dijeron que hubo fraude.

Quiso arreglarla, pero ya era tarde y se preocupó más de asegurarse la huida, que para eso está México, el que ahora con AMLO ha vuelto al pasado, cuando se les catalogaba de izquierdistas para afuera y fascistas para dentro, y de antiimperialista al servicio de los EE. UU.

La señora presidenta, con todas las salvedades, anuncia un llamado a elecciones. Que lo haga rápido. Seguramente en este caso también el Tribunal Constitucional la ayudará para sortear algunos detallitos, pues no se podrían designar los nuevos miembros del Tribunal Electoral.

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