¿Victoria del honor o rebelión de Rockets?
Houston.-No había nada que perder en el bando de los Houston Rockets. Con la eliminatoria casi sentenciada para los Golden State Warriors, el Juego 4 en la Ciudad Espacial parecía a priori un puro trámite para certificar el pase de los californianos a la Finales de la NBA. De ninguna manera.
Aunque la estadística sea demoledora (equipos que intentan remontar un 0-3 tienen una marca de 0-116), los pupilos de Kevin McHale se negaron a aceptar una barrida de sus rivales.
Conocían la situación de tener que superar un partido decisivo como les sucedió ante Los Angeles Clippers y se limitaron a sacar lo mejor de sí para evitar el desastre.
Jugaron sin presión, con la sensación de que si caían no pasaba nada que no se supiera y si ganaban tendrían un pequeño hilo de esperanza, al menos dejarían estas semifinales con una victoria del honor en su casillero.
Como sucedió contra los Clippers en las semifinales de la Conferencia Oeste, Houston guardó su mejor repertorio para el final de la serie.
Harden emuló a Stephen Curry, que estuvo imparable en los compromisos anteriores y le dio una bocanada de oxígeno a sus compañeros gracias a sus 45 puntos (13-de-22 en tiros de campo y 7-de-11 en triples).
