Víctor Guzmán Paulino retrata la vida de un padre amoroso

  • El emprendedor asegura que su mayor logro es el hogar que forjó junto a su esposa e hijos. Inspiración. Dice son la motivación detrás de cada proyecto.

Gabriela Abreu Espinal, Ayleen Guzmán Abreu, Abril Guzmán Abreu, Víctor Guzmán Paulino y Aydan Guzmán Abreu, en una tierna fotografía familiar.
Gabriela Abreu Espinal, Ayleen Guzmán Abreu, Abril Guzmán Abreu, Víctor Guzmán Paulino y Aydan Guzmán Abreu, en una tierna fotografía familiar.

SANTO DOMINGO.-Soñador, creativo, visionario, disciplinado y constante, son parte de las cualidades que revaloran la vida de Víctor Guzmán Paulino, un experto de la fotografía que ha pesar de todo lo que ha logrado considera que su mayor bendición e instantánea en su hermosa familia.

Su amor filial y afinidad se siente y se huele… Y es que, en una amena conversación sobre su rol de padre y cabeza de hogar, él revalida su compromiso, pues se nota esa emoción especial cuando habla de sus tres vástagos. Víctor asegura que su familia es su motivación diaria, agregando: “Mi familia es mi mayor motor.

Todo lo que hago también lo hago pensando en ellos. Son quienes me recuerdan cada día por qué vale la pena esforzarse, seguir creciendo y nunca conformarse”. Pero, no sólo sus hijos son esa adrenalina que le permite seguir dando la milla extra en todo lo que emprende y pone corazón, porque destaca que su esposa es la musa perfecta del hogar y de los negocios.

Al valorar su apoyo incondicional dice que nada de lo que han construido habría sido igual sin el apoyo de ella “es un orgullo muy grande. Ella ha estado conmigo en los momentos buenos y también en los más difíciles. Cuando uno tiene a alguien que cree en ti, el camino se hace mucho más llevadero. Ver todo lo que hemos construido juntos me llena de satisfacción y me motiva a seguir adelante”, acotó.

Es un padre emprendedor y dueño de una historia de superación personal que se puede tomar como ejemplo para motivar las futuras generaciones.

Como los padres predican con el ejemplo afirma que les enseña a sus hijos que las cosas se logran con trabajo, honestidad, respeto y disciplina. Que los sueños sí se pueden alcanzar, pero hay que esforzarse mucho y nunca dejar de aprender. Más que decirles las cosas, quiere que las vean con su ejemplo.

Creador de sueños
Desde muy joven le llamó la atención la fotografía y le gustaba la idea de poder guardar momentos que nunca vuelven a repetirse. Poco a poco se dio cuenta de que esto era mucho más que un hobby; era algo que realmente disfrutaba hacer. Con el tiempo decidió apostar por ese sueño y convertirlo en una empresa que hoy, gracias a Dios, ha crecido muchísimo. Recordó que antes de dedicarse por completo a la fotografía, era profesor de matemáticas y la fotografía era un hobby, algo que disfrutaba bastante. Cuando decidió aprender más, fue donde muchos fotógrafos con la intención de que le enseñaran. Incluso les decía que no tenían que pagarle; sólo quería aprender, ser asistente y adquirir experiencia. Lamentablemente, muchos le cerraron las puertas.

Víctor Guzmán Paulino retrata la vida de un padre amoroso
Abril y Víctor Guzmán.

Corazón agradecido
Señala también que “hubo una persona que creyó en mí, me abrió las puertas y me enseñó muchísimo de lo que hoy sé. Siempre voy a estar agradecido con él porque marcó una etapa muy importante de mi vida. Curiosamente, todas esas puertas que se cerraron fueron una de mis mayores motivaciones. Me hicieron entender que tenía que prepararme, esforzarme y demostrar que sí podía lograrlo. Hoy miro hacia atrás y entiendo que esos no fueron parte del camino que me impulsó a convertirme en el profesional que soy”.

Su mayor reto
Comenta que el mayor reto ha sido aprender a crecer sin perder la esencia manifestando que “cuando una empresa comienza a crecer, aparecen muchos desafíos: formar equipos, tomar decisiones difíciles y mantener la calidad. He aprendido que los problemas siempre llegan, pero también traen oportunidades para mejorar. Hoy entiendo que cada dificultad me ha ayudado a ser un mejor empresario”.

Por otro lado, al valorar el crecimiento de la industria fotográfica y el segmento de quinceañeras, aclara que, el sello diferenciador está en la evolución constante revelando que nunca han dejado de innovar.

Víctor tiene una ardua labor cada día y es que como su trabajo permite preservar la memoria y las historias de las familias describe que su mayor legado es saber que tienen un valor que aumenta con el tiempo. Son recuerdos que pasan de generación en generación y permiten volver a vivir momentos que nunca regresarán.

El éxito se construye

—1— Sí, toma tiempo
Dice que cada día se hace camino al andar, siendo su historia un reflejo de que los sueños se pueden cumplir.
—2— Su convicción
Aconseja a los jóvenes a prepararse, trabajar fuerte, ser constante y entender que el éxito no llega de un día para otro. “Si uno no se rinde, los resultados llegan”.

Sobre el autor

Erika Rodríguez

Periodista, ganadora del Premio Nacional de Periodismo Turístico Epifanio Lantigua en la categoría Gastronomía y Turismo.