Vergüenza como país

Juan Mercado
Juan Mercado

Cada vez que en una actividad de béisbol surge el tema sobre las condiciones del estadio Quisqueya para montar eventos de gran nivel, inmediatamente surge la vergüenza que sentimos como país por no tener uno mejor para ofertar.

Anteayer, mientras participábamos de la asamblea anual de la Confederación de Béisbol del Caribe, el presidente de la Liga Mexicana de Béisbol del Pacífico, Omar Cañizales, anunció que su Liga va abrir dos nuevos estadios para la próxima temporada, los cuales unidos al estadio Sonora, en Hermosillo, donde se jugó la Serie del Caribe 2013, serán tres los inaugurados en los últimos cuatro años.

Luego de Cañizales concluir, la explosión de Juan Francisco Puello Herrera, presidente de la Confederación, no se hizo esperar, y dijo que como dominicano no se sentía bien de que nuestro país no cuente con un estadio con altura para ser sede de eventos de gran trascendencia.

La realidad es que los Gobiernos pasados y el actual no le reconocen al béisbol los grandes aportes en dinero y en imagen que aportan al país.

Los políticos, cuando están en actividades con nuestros peloteros, se jactan de decirles, pero solo de boca, que son nuestros principales embajadores.

Siendo conservador, el béisbol profesional aporta a la economía del país más de cien millones de dólares cada año, por diferentes vías.

Por esa razón y por otras, el Gobierno tiene que ver como una necesidad la inversión en la construcción de un estadio moderno de béisbol que sirva de orgullo para los dominicanos, que tienen esa actividad como su emblema.