Venezuela tuvo una jornada de disturbios
Caracas.-Una jornada de violentos disturbios vivió ayer Caracas, con saldo de una veintena de heridos y varios arrestados, en el marco de una protesta de la oposición venezolana contra el presidente Nicolás Maduro.
El alcalde del municipio capitalino de Chacao, Ramón Muchacho, dijo que 19 personas recibieron atención médica por traumatismos, cortes, asfixia y una por quemaduras, pero están “fuera de peligro”.
En el punto de mayor concentración un militar de la Guardia Nacional quedó inconsciente al ser herido en la cabeza con una piedra grande, así como al menos seis detenciones.
Sin embargo, el presidente Nicolás Maduro, durante un encuentro con líderes religiosos, aseguró que “Venezuela está en paz, produciendo, trabajando, y pequeños focos violentos, con la autoridad de la Constitución, fueron neutralizados y no lograron su objetivo: llenar de violencia a toda Caracas. Caracas está ahorita en absoluta paz”.
El presidente planteó: “Estamos derrotando una arremetida golpista de la derecha internacional y de la derecha fascista venezolana”.
La oposición convocó a una nueva protesta para mañana. Los choques se desataron cuando una marcha, que congregó a unas 10,000 personas, cambió de rumbo para dirigirse al centro de Caracas y fue impedida de avanzar por un barrera metálica que más temprano había instalado la Guardia Nacional.
Los opositores se concentraron en una autopista a la altura del barrio acomodado de Altamira, según el plan original, pero dirigentes como el excandidato presidencial Henrique Capriles pidieron luego movilizarse hacia la Defensoría del Pueblo, en el centro.
Su intención era exigir al defensor del pueblo, Tarek William Saab, abrir un juicio para destituir a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por haberse adjudicado temporalmente las competencias del Parlamento.
Pero la solicitud fue desestimada ayer por el Consejo Moral -integrado por la Defensoría, la Fiscalía y la Contraloría-, que debe calificar la “falta grave” de los jueces para que el Legislativo los pueda remover.
