Santo Domingo. – Con esperanza, pero también con temor e incertidumbre, se encuentran los venezolanos residentes en el estado Yaracuy, especialmente en San Felipe, ante los ataques de Estados Unidos a bases militares de Venezuela, que concluyeron con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Franklin Gómez, residente en la zona, aseguró que, aunque el ambiente se mantiene relativamente tranquilo, muchas personas han optado por permanecer encerradas en sus hogares debido a reportes de tiroteos registrados previamente.
“Aquí, como tal, aún está tranquilo; estamos en casa encerrados por los tiroteos registrados, pero ahora mismo no hay más información del momento, más que lo que se ve en redes”, expresó Gómez.
Según su testimonio, los hechos de mayor tensión se concentraron en Caracas, la capital del país, mientras que en el estado Yaracuy no se observó movilización significativa de personas ni actividad en las calles, incluso pasada las 10:00 de la mañana.
Gómez relató su vivencia a este medio durante una conversación con su hermana, Dailyn Gómez, quien se encuentra en la República Dominicana. Para él, la noticia sobre la derrota de Nicolás Maduro, pese a la incertidumbre que persiste, abre un espacio de esperanza para el reencuentro, nuevas oportunidades y la unión familiar.
La diáspora se manifiesta
La angustia también se replica entre los venezolanos en el exterior. José Mata, residente en Alemania, contó a El Día que, al despertar y revisar su teléfono móvil, quedó impactado por la información que comenzaba a circular.
“Cuando me desperté temprano y agarré el celular para ver las noticias, no lo podía creer. Pensé al principio, como ha pasado antes, que era todo mentira o noticias falsas, pero luego vi que cuentas oficiales estaban compartiendo la información y me di cuenta de que era real”, relató.
Mata explicó que inicialmente sintió ansiedad y preocupación por lo que pudiera estar ocurriendo en el país, lo que lo llevó a comunicarse de inmediato con familiares y conocidos en Caracas.
“Llamé y escribí a las personas que tenía en Caracas para ver si estaban bien. Me dijeron que estaban asustados porque hubo detonaciones y que algunas personas vivían cerca de donde ocurrieron las explosiones, pero por suerte todos estaban bien, mi familia también”, señaló.
Aunque describió el momento como angustiante, aseguró que la tranquilidad llegó tras confirmar que sus seres queridos estaban a salvo. “Fue muy angustiante al principio, pero después me quedé más tranquilo al saber que mi familia y mis amigos estaban bien”, indicó.
Etiquetas
Dilenni Bonilla
Periodista egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con diplomados en Comunicación Estratégica, Economía, Finanzas y Fondos de Pensiones.