Valores en la educación
Tras saludar una compañera de clases, le pregunté por su hija. Después de respirar profundamente respondió “ella está bien, la que no lo está soy yo”, en franca alusión a que la niña de 13 años no quiere seguir los lineamientos de la crianza que ella quisiera que tuviera.
Es frecuente que los padres hoy día se quejen de que sus hijos adolescentes se convierten en indomables. Muchos aseguran que criarlos en Estados Unidos no es lo mismo que en República Dominicana y precisan que las leyes amarran a los padres y dan demasiado poder a los niños.
Como mi tiempo viviendo en Estados Unidos aún no llega a dos años, recuerdo bien cómo se educa en República Dominicana, donde aún la gente con menos acceso a la educación tiene claro que existen las reprimendas y castigos para un muchacho que se porta inapropiadamente, como también existen premios y reconocimientos para quienes lo hacen bien.
La buena educación no tiene que ver con el poder adquisitivo de las familias.
Está basada en los valores morales y sociales con los que las personas aspiran a vivir dentro de una sociedad organizada.
Recuerdo excelentes campañas sobre valores que se han realizado en República Dominicana y una de ellas desde el Despacho de la entonces Primera Dama, otras desde periódicos de circulación nacional y otras desde fundaciones patrocinadas por el empresariado.
Me atrevo a pensar que todo es parte de la ignorancia. No existe ley que impida que los padres eduquen correctamente a sus hijos.
Las leyes básicamente están hechas para proteger en los físico, emocional y mental tanto a niños como a adultos. Las leyes son herramientas extraordinarias, pero cuando no son bien entendidas no sirven a sus propósitos.