Urbanista Valdez: “La ciudad es tierra de nadie” ante manejo antojadizo aceras y densidades

Santo Domingo.- Ante la falta de supervisión municipal, constructores de torres de apartamentos, así como dueños de viviendas y negocios particulares se dan la tarea de usufructuar los espacios peatonales de manera antojadiza, desplazando así a los usuarios del espacio destinado para caminar.

En el contexto de este desorden urbano, que por igual se repite con las violaciones a la normativa de la Zonificación Indicativa, en que los promotores de viviendas igual levantan más de los niveles permitidos, o en avenidas y calles angostas, el arquitecto urbanista Cristóbal Valdez afirmó: “La ciudad es tierra de nadie, sin autoridad”.

Y en efecto, dada esa realidad latente en la generalidad de los barrios y sectores, incluso en los exclusivos, los peatones están expuestos a ser víctimas de lesiones físicas sea por tirarse a las calzadas para continuar su tránsito o sufrir alguna lesión mientras intentan avanzar a pie; lo peor sí eso les ocurre no tienen a quien reclamar.

Si se trata de alguna persona con limitaciones motoras, el peligro les acecha mucho más rápido, porque las aceras son convertidas en parqueos en retroceso, son obstruidas por maceteros o jardineras mal ubicadas o porta tanques de basura.

Igual plantan árboles inapropiados para el tramo en cuestión como también en la mayoría de los casos son ocupadas por todo tipo de “tarantines”, dígase frituras que operan con cilindros de gas, talleres de mecánicas, exhibidores de ropas.

Para Cristóbal Valdez, ex director de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento del Distrito Nacional y principal gestor del Plan Director del Polígono Central (aprobado mediante la Resolución 94-98) el cabildo se hace de la “vista gorda ante ese tipo de situaciones”.

Malestar acentúa

“Se supone que el ancho mínimo de las aceras debe ser de trece metros mínimo y dependiendo si es un avenida llega hasta diez, y eso es muy importante porque la ciudad es para gente, no para los carros ni los constructores”, puntualiza Valdez

Refiere que esa situación se viene acentuando, y en la medida que para el tiempo el malestar no se limita a las aceras ni contenes, sino que trasciende las alturas de las edificaciones.

A este último malestar atribuye los frecuentes tapones vehiculares por falta de cumplimiento de reglamentaciones.
Basta dar una mirada por zonas como la Urbanización Real, El Renacimiento, Zona Universitaria; El Millón, Naco, ensanche La Fe, entre otros lugares.

Cristóbal Valdez narró como ejemplo una construcción por la que tenía que pasar siempre en el ensanche Serralles donde se levantaba un edificio y en la salida de la rampa establecieron unos 50 centímetros de diferencias con relación a las aceras, presentó la queja en el Ayuntamiento, nunca le prestaron atención y en estos momentos nadie puede pasar por el referido tramo.

“La idea es que la ciudad es para la gente, y quien vaya a construir debe ser en base a reglamentaciones para que la gente pueda usar correctamente las aceras”, comentó Valdez quien asegura que hay toda una pérdida en cuanto a lo que las aceras significan para la ciudad.


Supervisión

Cristóbal Valdez entiende que la gente al parecer se ha cansado de quejarse; debido a que nadie respeta las los espacios, ni las densidades. Antes dijo habían equipos municipales que daban seguimiento a las obras y lo que hacia la gente en la ciudad.

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.