Santo Domingo. Ni el haber logrado un récord Guinness por más de 900 horas de streaming continuo, ni el ser invitado al prime time de Univisión para un after party de la Casa de Alofoke 2, ni sumar marcas de tradición conservadora a sus proyectos, han influido en algún cambio en la naturalidad con la que Santiago Matías se deja ver en los medios de comunicación.
Horas antes de volver a su tradicional streaming en vivo, concedió una entrevista para el programa radial Esto No Tiene Nombre, en el que se dejó ver recortándose y sosteniendo el celular con sus manos, una forma de ser que le ha granjeado popularidad entre distintos sectores sociales y que se contabiliza en 8.5 millones de suscriptores solo en su canal de YouTube, @Alofokeradioshow.
El influencer de 44 años, que cuestiona la limitante de 35 años para ser reconocido con el Premio Nacional de la Juventud, acaba de lograr un hito en la cadena Univisión al acumular casi 1.8 millones de dispositivos en el ya citado After Party de la Casa de Alofoke 2, que reunió a los participantes del reality show otra vez en un mismo escenario.
El temor de Univisión con el After Party de la Casa de Alofoke 2
La oportunidad surgió tras recibir una notificación por escrito que provocó un viaje a Miami, donde se reunió con ejecutivos de Univisión y de Televisa. Allí se acordó hacer el especial de Año Nuevo que combinara en un solo formato los estilos de Alofoke y el de la televisora.
El temor, sin embargo, acompañó a los de Univisión, debido a que la cantidad de entrevistas concedidas el día de la función impidió que se pudiera ensayar la presentación.
“Yo les dije que confiaran, y lo hicieron. Fueron tres horas mágicas”, confiesa Matías.

Esa experiencia le confirmó la idea que ya décadas de historia también han corroborado: ningún medio sustituye al otro, sino que coexisten.
“Mira cómo ellos me dieron dos horas en televisión y luego nos fuimos a lo digital. Si se hacen las estrategias pertinentes, todos los medios pueden coexistir”.
A pesar de su optimismo, no se visualiza haciendo televisión diaria en República Dominicana, salvo que se trate de un proyecto temporal de corta duración. “No me gusta hacer lo mismo todo el tiempo. La monotonía me mata”.
Es tan así que no habrá Casa de Alofoke 3, sino que se prepara para lanzar un proyecto denominado Planeta Alofoke, cuyos detalles aún se conservan.
Su ascenso y consolidación en los medios de comunicación le ha valido encontrarse en sus proyectos con marcas que tradicionalmente eran muy conservadoras. Algunas de ellas han sabido incluso conectar con el público asumiendo las mismas dinámicas de Matías, lo que le hace declarar que “están aprendiendo”.
Alofoke y "las leyes mordaza"
Matías es enfático al declarar que no cree en las propuestas de ley que limiten el contenido digital. Entiende que ya existen leyes en contra de la difamación y la injuria y que todo aquel que se sienta vilipendiado puede acudir a la justicia.
“El que se sienta difamado que vaya a la justicia”.
Matías no espera nada de nadie. Tampoco piensa limitarse a la hora de trabajar con personas como forma de ahorrarse futuros impases.
“El que no quiera trabajar con personas, que trabaje con animales. De las personas puedes esperar cualquier otra cosa”.
Su contenido ha evolucionado, centrándose más en la opinión de temas de tendencia sin depender tanto de las entrevistas que le dieron a conocer en sus inicios.
Antes entrevistaba por tendencia; luego, el formato fue evolucionando. Indica que el “contenido de valor” más consumido es la pornografía, pero que él no la consume. Una forma de explicar que produce para un público en específico y que la misma plataforma de YouTube permite diversos tipos de programación, lo que le da al usuario la libertad de elegir qué ver.
No obstante, de sus éxitos recientes, señala que entre el 54 % y el 64 % de los usuarios nuevos eran personas adultas que se conectaban a través de smart TVs.
El Gran Soberano para Alofoke
Alofoke ha sido nominado a Premios Lo Nuestro tras una colaboración artística; también estará en el backstage de la importante premiación, lo que lo lleva a insistir en que ganar el YouTuber del Año en los Premios Soberano es insuficiente. Cuenta con ganar el Soberano del Público, el Soberano Especial por su contacto con la diáspora dominicana y, por supuesto, el Gran Soberano.

No cree que dichas aspiraciones sean pretenciosas. Señala que las dos razones para ganar el Gran Soberano son la trayectoria o el tener un gran año, y ambas cosas, dice, tenerlas, validadas por 16 años de entretenimiento continuo y el haber logrado ganar un récord Guinness.
De sus ingresos, cree que poco a poco las autoridades van entendiendo que se hace buen dinero con las transmisiones en la era digital. “Nunca le faltaría a mi familia, todos han visto mi crecimiento. Fui el único dominicano que estaba en la asunción de Trump, tengo acuerdos con la disquera Sony, ¿crees que ellos no validan? Hice con la Casa de Alofoke más dinero que las taquillas del cine dominicano. El dinero mío viene de lo digital”, señala.
Aspiraciones políticas
Alofoke mantiene sus expectativas de participar en política, pero no como candidato. Sin temor a nada, declara que con el mismo dedo que abrió el uki uki room levantará la mano de políticos en el próximo certamen electoral, como una forma de incentivar a la juventud a involucrarse y reducir los niveles de abstención.