Una vez más el sector eléctrico
A lo largo de los casi cinco años que tiene esta columna, me he referido muchas veces al sector eléctrico de nuestra economía, más que nada en aras de mover conciencias capaces de influir en pos de las soluciones necesarias para lo que entiendo ha sido el Talón de Aquiles de la economía dominicana.
Hace años que unimos nuestra voz a las voces que pregonaban la necesidad de un verdadero acuerdo eléctrico nacional, en el cual todas las fuerzas vivas: políticas, sociales, económicas, gubernamentales, etc., se uniesen con un plan explicito y racional, que guiaran las acciones necesarias para que se hiciese viable, competitivo y sostenible nuestro esquema eléctrico interconectado.
Finalmente, sin dicho acuerdo, pero siempre abogando por su necesidad, el Estado emprendió acciones significativas para vencer las inercias y distorsiones que caracterizan al sector, disponiendo, mediante concurso público, la construcción de dos centrales generadoras sobre la base del carbón mineral, con una capacidad conjunta de 720 megavatios.
Sin embargo este esfuerzo no ha estado ajeno a toda clase de intenciones de malograr los propósitos, sean estos atrasando la obra, posponiendo su construcción o simplemente tratando de anular la misma.
Es así como nos enterramos del cuestionamiento de un competidor en la licitación, el Gezhouba Group de la China, por medio de sus representantes locales, frente al Tribunal Superior Administrativo, acción ésta precedida por muchas otras intenciones soterradas y casi imperceptibles de anular la construcción por parte del Estado.
Y ahora, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), parte del conglomerado de multinacionales que financian el desarrollo global, declara que debe priorizarse la distribución sobre la generación.
¿Hasta dónde van a llegar los intereses en su afán de mantener el status quo y atrasar cualquier posible solución para el sector eléctrico? Basta ya y avancemos con las soluciones; el país no aguanta mas!
