Una separación agitada
La salida de Félix Fermín como dirigente de las Águilas se esperaba desde antes de concluir el Round Robin, dado que el equipo nunca le proporcionó el material necesario para pasar a la final, lo que definitivamente influyó sobremanera en su eliminación.
Ese debe ser uno de los factores que influyeron en la decisión de las Águilas.
Todo indica que a Fermín prácticamente lo conminaron a que dimitiera, ya que el mal de forma y de fondo entre directiva y dirigente se notaba a la clara, desde el inicio de la campaña.
El béisbol es un negocio como otro cualquiera, con la diferencia de que en un establecimiento comercial o industrial no se forman ídolos de masas, mientras sí en los deportes. Fermín deja la dirección de las Águilas, pero también uno de los mejores legados de dirigente alguno en la pelota dominicana.
Desde ya se especula que estará al frente de otro conjunto en la campaña 2014-2015, pero lo ideal sería, si no está en precarias condiciones económicas, que se quede fuera por lo menos el próximo torneo.
Es una lástima que una relación que parecía de acero haya terminado con tantas laceraciones.
Desde ya es seguro que las Águilas Cibaeñas estarán dirigidas desde octubre por un extranjero, dado que solo tienen como opción a Tony Peña, quien aparentemente no está interesado en asumir esas funciones.
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