San Juan de la Maguana.-En la Urbanización Lucero, en San Juan de la Maguana, hay un espacio donde el aprendizaje se vive como una experiencia afectiva, creativa y profundamente humana.
Allí funciona Corazoncito de Amor (Coramor), un centro educativo que, desde su fundación en julio de 2022, ha apostado por romper con los esquemas tradicionales para construir una propuesta pedagógica basada en el juego, los valores y las metodologías activas sustentadas en las teorías de las inteligencias múltiples.
Detrás de esta iniciativa está Yahaira Alejandra Reyes Sánchez, docente egresada Summa Cum Laude de la Licenciatura en Educación Básica del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (Isfodosu), cuya vocación por la enseñanza se ha transformado en un proyecto que hoy impacta a más de 90 niños y niñas desde los 45 días de nacidos hasta los 12 años.

Más que guardería
Coramor no es solo una guardería o un colegio acreditado por el Ministerio de Educación (Minerd). Es, además, sala de tareas, espacio de tutorías y laboratorio de innovación educativa.
Su historia comenzó de manera modesta, en la marquesina de la casa familiar de Yahaira Alejandra Reyes, junto a su madre, también educadora.

Aquel primer salón improvisado atendía a más de 25 niños por cuatrimestre y sembró la semilla de un modelo que hoy se consolida como referencia local. “Buscamos que cada niño desarrolle su potencial en un ambiente seguro y afectivo”, explica la maestra, pues está convencida de que la estimulación temprana y excelencia académica pueden convivir con la ternura, disciplina y juego.

Menos pantallas
Esa visión se refleja también en una de las iniciativas más sensibles que lidera: la reducción del uso excesivo de pantallas en la primera infancia.
Yahaira Reyes impulsa en Coramor actividades motrices, lúdicas y constructivas que fortalecen el desarrollo integral de los niños, apostando por experiencias que conecten cuerpo, emoción y aprendizaje. Ella tiene la certeza de que educar es una forma de transformar la sociedad desde sus cimientos.
Testimonio
— Perseverancia
A sus 32 años, Yahaira Reyes es testimonio de perseverancia. Graduada en 2014 en el Isfodosu, acumula más de once años de experiencia en los niveles inicial, primario y secundario, en centros públicos y privados.