¿Un país especial?
Este es un país muy especial, y quien no esté conteste con ese criterio, definitivamente está equivocado “medio a medio”.
Además, es un conglomerado con rasgos únicos, dado que lo que debe funcionar no funciona y quienes deben cumplir son los primeros incumplidores.
Bajo ese esquema jamás se pueden lograr metas y mucho menos hacer proyecciones de ningún tipo.
En una sociedad inmediatista tampoco se pueden hacer proyecciones porque se caen por su propio peso, dada la inercia en todos los sentidos.
Pero no se puede ser radical y colocarse como pesimista empedernido, dado que en algún momento se debe producir la “liberación total” de tantos males ancestrales, y registrarse un cambio de mentalidad, en especial entre los que tienen capacidad moral de conducir a las masas por los mejores caminos.
Estamos huérfanos de líderes y guías con reales intenciones de producir los cambios con los que podamos demostrar que en realidad somos un “una nación de verdad”, y no una “mojiganga” donde lo perentorio por sobre todas las cosas, es hacer dinero, no importa cómo .
Y así, ¡no puede ser! Así las cosas, ¿Somos en realidad, un país especial?
