En este momento Turquía intenta gestionar la crisis en una situación que no puede controlar”, declaró la semana pasada Ilnur Cevik, asesor del presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, en una entrevista en el palacio presidencial de Ankara. “No podemos librarnos de Assad y la intervención rusa ha complicado más el cuadro… y la relación estadounidense con los kurdos complicó el cuadro todavía más”.
“Los sueños de Erdogan de derrocar a Assad y recuperar la influencia de la era otomana se han hecho trizas, pero para los kurdos el partido recién comienza”, dijo Nihat Ali Ozcan, estratega de la Fundación de Investigación de Políticas Económicas de Ankara.