Un gran desorden
Una de las características más llamativas de los países “bananeros” es la improvisación y la dilapidación de los escasos recursos de que disponen.
En ese aspecto, República Dominicana debe ocupar una de las primeras posiciones en un ranking de ese tipo a nivel mundial.
No es posible que en el deporte no se haya podido lograr la unificación de una gran cantidad de eventos que tienen el mismo objetivo, pero que lo realizan instituciones diferentes con presupuestos bastante elevados.
Es la forma más increíble de desorganización y de gastar dinero, cuando la queja permanente para realizar cosas es la falta recursos económicos.
Hasta el momento no ha sido posible, a pesar de los pedidos en tal sentido, unificar criterios sobre ese particular.
Pero ese desastre no solo sucede en el área deportiva, también se produce en transporte, agricultura, educación y hasta en los cuerpos armados.
A la luz de la experiencia, esa práctica parece que produce muy buenos dividendos entre quienes la fomentan y ejecutan.
Así las cosas, seguirá gastándose sin planificación, en un Estado que al decir, está muy precario en lo económico.
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