Un apoyo necesario
Este es un país donde, con mucha razón, la sociedad en términos generales ha hecho suyo el refrán: “el que no corre vuela”.
Esto tiene su explicación en que muchos que se presentan como “caballeros dadivosos y devotos del Señor” cometen actos reñidos con la moral y las leyes.
Lo malo de todo es que nadie, ni siquiera las autoridades, hace nada, absolutamente nada, para enmendar los daños causados por sus actuaciones, por el contrario, siguen como “Pedro por su casa”.
Esa situación ha perjudicado sobremanera a personas e instituciones con actuaciones que deben ser ejemplo de todos.
Un caso que podría estarse dando en ese sentido, lo constituye la falta de apoyo económico y técnico a una comunidad religiosa y de servicio para la realización de los Juegos Salesianos, que cada año se realizan en todo el país con la participación de miles de estudiantes.
Durante años observé las bondades de ese evento, debido a que mis hijos fueron alumnos del colegio Don Bosco en Santo Domingo, y la verdad es que me siento orgulloso de sus excelentes resultados.
Esa experiencia me lleva a solicitar, como lo han hecho otros colegas, que el Ministerio de Deportes, bajo la tutela de Jaime David Fernández Mirabal, se apriete los pantalones y ayude esos juegos en todo lo que esté a su alcance.
Las buenas obras, en un país que está harto de que se cometan barbaridades, deben ser apoyadas, o de lo contrario seguiremos cabalgando en una montura sin silla ni aparejo, y cuando eso sucede, quienes llevan la monta, salen bastante maltratados.
