UE atiende intereses de Ucrania y Bagdad

Vladimir Putin, presidente ruso.
Vladimir Putin, presidente ruso.

Berlín, Alemania.- El presidente ruso, Vladimir Putin, viajará el 26 de agosto a Minsk para participar en una cumbre regional, a la que asistirán también el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, y dirigentes de la Unión Europea (UE), anunció este martes el Kremlin.

Están previstos encuentros bilaterales durante esta cumbre, indicó la presidencia rusa en un comunicado, aunque no precisó si habrá una reunión bilateral entre Putin y Poroshenko.

La cumbre de Misk será la primera oportunidad de Putin y Poroshenko para verse cara a cara desde una breve charla con la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, al margen de la conmemoración del aniversario del desembarco de Normandía, a inicios de junio, aunque han hablado en varias ocasiones por teléfono.

En tanto, el Gobierno alemán consideró ayer que la reunión entre los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Petró Poroshenko, prevista para la próxima semana en Minsk, “no es la solución”, pero sí un “cambio claro” de posiciones.
Así lo declaró en una entrevista en la televisión pública alemana ZDF el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, tras opinar que el conflicto en Ucrania “tiene solución”.

El jefe de la diplomacia alemana añadió que tras las conversaciones que él mismo auspició el pasado domingo en Berlín entre los ministros de Exteriores de Rusia y Ucrania, “hay cambios en ambas partes”. “Ambos lados están buscando opciones para acordar un alto el fuego”, aseguró el ministro.

Asimismo, Steinmeier dejó abierta la opción de mandar armas a los kurdos en Irak, pero descartó tajantemente que Europa pudiese a medio plazo enviar tropas al país para combatir a los yihadistas del grupo radical Estado Islámico (EI).

El ministro indicó que esta semana va a analizar junto a la canciller, Angela Merkel, y la titular de Defensa, Ursula von der Leyen, la compleja situación actual en Irak, un país que Steinmeier visitó el pasado sábado.

Además, aseguró que la “primera obligación” era enviar a los desplazados iraquíes ayuda humanitaria, algo que Alemania ya hizo la semana pasada, y subrayó que la decisión final sobre el envío de armamento está abierta.