Trump desanima a selección iraní de ir al Mundial de Fútbol por preocupaciones de seguridad
“La Selección Nacional de Fútbol de Irán es bienvenida a la Copa del Mundo, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”, Trump escribió en su red social.
WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump manifestó que no creía que fuera “apropiado” que la selección de fútbol de Irán asista al Mundial de este año, coorganizado por Estados Unidos, y citó el jueves preocupaciones de seguridad como motivos, con los países inmersos en una guerra.
“La Selección Nacional de Fútbol de Irán es bienvenida a la Copa del Mundo, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”, Trump escribió en su red social.
Esto parece apartarse en cierta medida del mensaje que el presidente republicano transmitió el martes en la Casa Blanca al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien después dijo públicamente que Trump le aseguró que los jugadores y entrenadores iraníes serían bienvenidos.
Un funcionario de la Casa Blanca, que insistió en el anonimato para hablar de conversaciones privadas, había confirmado el mensaje de Trump a Infantino sobre la participación de Irán.
La Casa Blanca no aclaró de inmediato el jueves qué quiso decir Trump con “su propia vida y seguridad”, por ejemplo, si anticipaba amenazas contra ellos mientras estuvieran en Estados Unidos tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán que comenzaron el 28 de febrero.
Irán, uno de los 48 equipos del torneo, tiene programado jugar en Inglewood, California, contra Nueva Zelanda el 15 de junio y contra Bélgica el 21 de junio, antes de terminar la fase de grupos en Seattle contra Egipto el 26 de junio. Estados Unidos organiza el torneo junto con Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio.
Durante el Mundial en junio, la federación de fútbol de Irán contempla instalar al equipo en un campamento base en Arizona: el Kino Sports Complex de Tucson.
Desde junio, Irán ha estado sujeto a una prohibición de viaje a Estados Unidos como parte de la ofensiva migratoria del gobierno de Trump. Pero los atletas y entrenadores de los países señalados están exentos, lo que significa que al equipo iraní se le permitiría entrar a Estados Unidos.
Pero también es probable que existan temores entre los futbolistas iraníes por jugar en un torneo en el extranjero donde podrían tener un mejor trato de la diáspora opositora al régimen mientras sus familias enfrentan amenazas en su país.
La selección femenina de fútbol de Irán, que llegó a Australia para disputar la Copa Asia antes de que comenzaran los ataques de bombardeo de Estados Unidos e Israel contra Irán, no cantó el himno nacional iraní antes de su primer partido. Eso se interpretó ampliamente como un gesto de protesta o un acto de duelo. Varias jugadoras se quedaron después en Australia con visas humanitarias.
En el Mundial masculino de 2022, disputado en Qatar, el equipo iraní no cantó el himno antes de un partido contra Inglaterra y no celebró los dos goles anotados en una derrota por 6-2. En ese momento, Irán estaba convulsionado varias semanas después de la muerte bajo custodia policial de Mahsa Amini, de 22 años, quien había sido detenida por presuntamente violar un estricto código islámico de vestimenta.
La propia evaluación de la FIFA fue de “bajo riesgo” para los planes de seguridad y protección del Mundial propuestos por las federaciones de fútbol de Estados Unidos, Canadá y México, que están garantizados por sus gobiernos. Trump a menudo se ha atribuido el mérito de “ganar” los derechos de organización del Mundial en 2018, cuando los tres vecinos derrotaron con facilidad a Marruecos en una votación de las federaciones miembro de la FIFA.
“Todas las partes tienen experiencia en organizar grandes eventos deportivos de manera regular y existen disposiciones establecidas para gestionar la seguridad y la protección en los estadios y para personas de alto perfil”, escribió hace ocho años el equipo interno de inspección de la FIFA.
Atletas iraníes que anteriormente desafiaron al régimen islámico han abandonado el país para continuar sus carreras.
La primera atleta iraní en ganar una medalla olímpica, Kimia Alizadeh, medallista de bronce en taekwondo en los Juegos de Río de Janeiro 2016, criticó el uso obligatorio del hiyab. Compitió para el equipo olímpico de refugiados en Tokio en 2021 y para Bulgaria en los Juegos Olímpicos de París 2024.
El judoca Saeid Mollaei se ocultó en Alemania tras una disputa con funcionarios del equipo iraní en los campeonatos mundiales de 2019. Mollaei, el campeón defensor, dijo que le ordenaron perder un combate para evitar una posible final por el oro contra un rival israelí. Obtuvo la ciudadanía mongola y ganó la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
