Tomás Troncoso, un gigante de la crónica

Tomás Troncoso, un gigante de la crónica

Tomás Troncoso, un gigante de la crónica

Hugo López Morrobel

Hace unos días, tras el sentido fallecimiento de la colega y amiga Senabri Silvestre, me refería a la impobilidad de luchar con posibilidad de salir airoso en contra de la muerte, y precisamente ayer en la mañana el país recibió la infausta noticia del deceso de Tomás Troncoso Cuesta, uno o quizá el mejor comentarista deportivo dominicano de todos los tiempos.

Cuando me inicié como periodista deportivo, hace casi cinco décadas, una de las motivaciones que me llevaron a tomar esa decisión, fue la admiración que me generaba la labor que a diario junto a hombres de la talla de Fernando González Tirado, realizaba a través de la emisora HIZ,, además de su programa al mediodía por esas mismas frecuencias.

Recuerdo también las transmisiones de Grandes Ligas, de las que junto a Billy Berroa y Ellis Pérez, eran responsables de que los seguidores del béisbol le dieran seguimiento a los partidos, en especial en los que participaban jugadores dominicanos.

Sin duda, Tomás fue un referente para varias generaciones de periodistas deportivos a los que por su sapiencia inspiró a tomar esa carrera.

También recuerdo las grandes debates que entablaba en el Séptimo Cielo del estadio Quisqueya con cronistas de la talla de Félix Acosta Núñez, Max Reynoso, Fidencio Garris, González Tirado, George Bournigal, José A. González y Max Álvarez, entre otros, y en las que los novatos solo escuchábamos para abrevar de sus conocimientos y experiencia.

Paz a eterna para Tomás, quien siempre estará presente en el corazón de todos los que de una u otra forma dan seguimiento al béisbol, donde alcanzó la gloria de la inmortalidad deportiva de la República Dominicana durante su exaltación en 2005.



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Hugo López Morrobel