Tolerar para convivir

Mediación
Alexis Rafael Peña.

En estos tiempos de ira, controversia, violencia, impulsos, intranquilidad, desasosiego, imprudencia, intolerancia u otras situaciones de desasosiego, deseamos realizar un llamado a la cordura para actuar ante la ola de discusiones por pequeñeces que en ocasiones se transforman en conflictos violentos.

Recuerdo organizar varias jornadas en comunidades de parte alta del Distrito Nacional haciendo un llamado a la población sobre el flagelo por la que estamos viviendo en el país y aun hoy persisten con mayor presencia entre nosotros/as. Muertes por un parque, tinaco, roce en el carro, obscenidades; en pocas palabras, por realidades insignificantes.

Realizábamos esas actividades a propósito de celebrarse en el mundo el 16 de noviembre el Día Internacional de la Tolerancia aprobado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en la que nos recuerda el grado de practicar la tolerancia y el buen convivir entre las personas.

Tolerar nos recuerda respetar las creencias religiosas, políticas, culturales, académicas, familiares, empresariales u otras facetas de la sociedad actual. En donde debe primar la diversidad como eje de conocimiento y de razonamiento entre las personas.

En Conflictos y Mediaciones de esta semana, deseo recordar esos 6 principios los cuales no pierden vigencia y que deberían ser parte de la cotidianidad de las personas en el día a día no importando la actividad que realice, puede promover la tolerancia bajo cualquier circunstancia en que se encuentre.

La declaración de la Unesco define la tolerancia como “…el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica. La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz”.

Aclara que la tolerancia “no es lo mismo que concesión, condescendencia o indulgencia. Ante todo, la tolerancia es una actitud activa de reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los demás. En ningún caso puede utilizarse para justificar el quebrantamiento de estos valores fundamentales”. Esta reflexión no tiene desperdicios en esta vivencia de hoy.

Sobre el compromiso del Estado indica que se “…exige justicia e imparcialidad en la legislación, en la aplicación de la ley y en el ejercicio de los poderes judicial y administrativo”. En estos existe diversidad de comportamientos tanto éticos como anti éticos, en donde las personas ven violentados sus derechos, los cuales provocan en estos reacciones negativas e irritantes.

En el artículo 3, plantea que ante las diversas corrientes económicas, sociales, pedagógicas, culturales; la tolerancia es requerida con mayor énfasis; ya que los movimientos humanos provocados por estos hacen que el mundo se caracterice por innumerable conflictos que invitan a la confrontación social y humana de la persona.

Hoy la tolerancia es vital para compartirla en los diversos escenarios en los cuales nos encontramos: la familia, la comunidad, el vecindario, el condominio, la empresa, en el transito, en la práctica de deporte u otros movimientos que realizamos como persona integrante de una sociedad en continuo cambios.

La intolerancia se está convirtiendo en un comportamiento normal y cotidiano. Las estadísticas judiciales indican que parte de los hechos violentos ocurridos en el país se debe a la incapacidad de maniobra que estamos perdiendo las personas. De esa manera no es posible vivir en sociedad. La sociedad dominicana requiere que todos sus miembros asuman un compromiso de respeto a las normas y al otro/a diferente a mí.

El articulo 4 recomienda a todos los actores de la sociedad, utilizar la educación como mecanismo para prevenir la intolerancia, haciendo énfasis sobre los derechos de las personas y sus deberes como ciudadanos. Hoy que tenemos un 4% en educación deberíamos exigirle a las autoridades y al personal docente la promoción de la tolerancia como herramienta para la convivencia en la comunidad.

Mientras que el artículo 5 de la indicada declaración, llama al compromiso de los Estados con sus respectivos ciudadanos y ciudadanas a que la tolerancia sea parte de nuestro vivir con la intención de ser mejores personas y con mayores compromisos ante las realidades de su entorno. Y 6 invita a la opinión pública dentro de las cuales se encuentra usted, los medios de comunicación, yo u otros observar como la intolerancia representa un peligro para la raza humana, es decir, para nuestros familiares, allegados y amistades.

Practiquemos la tolerancia para ser más feliz y veraz que persona eres en realidad.