Todos están satisfechos
El enfrentamiento entre Floyd Mayweather y Conor McGregor, a pesar de que era previsible su resultado, dejó bastante satisfecho a todos.
Quienes aseguraban que Floyd iba a acabar ante de los cuatro primeros asaltos, se equivocaron medio a medio, no porque no tuviera capacidad para ello, sino que ambos cumplieron una programación bien pensada, producto de los centenares de millones que estaban en juego.
Y los que aseguraban que podría terminar en un pleito callejero, también quedaron cortos, porque McGregor es un peleador “salvaje” pero amante del dinero, al igual qye Floyd.
No dejé decepcionado con el resultado, porque desde que se anunció la “pelea” se sabía que sería un show, y así ocurrió.
Sin embargo, no me siendo decepcionado, porque quienes lo presenciaron lo gozaron.
Este tipo de enfrentamientos no es nuevo en los deportes de combates, por que hace más de 25 años, Cassius Clay protagonizó uno con el luchado nipón Antonio Inoki.
Aunque McGregor perdió , el espectáculo debe ser el comienzo de muchos otros. Lo que sí quedó claro hasta la saciedad, es que Mayweather es un genio para hacer millones.
