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Tipo de cambio fijo o flexible: Ventajas y desventajas

Una de las claves para mantener la estabilidad macroeconómica de la que disfrutamos durante mucho tiempo, y que es necesaria para el crecimiento del PIB se trata del tipo de cambio, el cual es celosamente mantenido en niveles adecuados por el Banco Central y sostenido por las reservas brutas para hacer frente a contingencias temporales que puedan presentarse.

Mantener un tipo de cambio fijo tiene sus ventajas estratégicas ya que el sistema de precios y por ende la inflación transmitida a la economía, da confianza tanto al empresariado como al área financiera, pero sobre todo a los inversionistas privados que analizan en el corto y mediano plazo sus movimientos.

Pero los deslizamientos provenientes de la flexibilidad forman parte del engranaje del sistema capitalista, El premio nobel 2022 Ben Bernanke lo explica mejor en sus dos textos de macroeconomía “en el 2002 en un discurso mencionó que el gobierno en un sistema de dinero fiduciario es dueño de los medios físicos de crear dinero y mantener la liquidez del mercado.

El control de la oferta monetaria implica que el gobierno siempre pueda evitar la deflación simplemente emitiendo más dinero (con respaldo para el caso nuestro) pero la gente sabe que la inflación erosiona el valor real de sus ingresos y por tanto es del interés del gobierno crear un mínimo de inflación.

El gran problema nuestro, es que no existe una política de indexación salarial que hace perder el valor de los salarios reales. O sea, un reajuste compensatorio.

En una reunión en México, noviembre del 2012 los ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales externaron “el débil crecimiento mundial también refleja un limitado progreso hacia el equilibrio y mantenimiento de la demanda mundial por lo que reiteramos nuestro compromiso de avanzar más rápidamente hacia sistemas de cambio que estén determinados en mayor medida por el mercado y la flexibilidad del tipo de cambio para reflejar los fundamentos subyacentes.

Ahora bien, la importancia de la flexibilidad cambiaria es otra, facilitar el ajuste de los desequilibrios de la cuenta corriente de la balanza de pagos y es tema de debate de política internacional

La pregunta es la siguiente ¿existe una conexión entre la flexibilidad cambiaria y el ajuste externo?

Con el apogeo del sistema monetario desde Bretton Woods, el nobel de Economía 1976 Milton Friedman escribió que en un régimen de tipo de cambio flexible “las variaciones del tipo de cambio ocurren de forma rápida, automática y continua, tendiendo a producir movimientos correctivos antes que las tensiones se acumulen y sobrevenga una crisis”.

Por tanto, se deduce que países con déficits, la moneda se depreciará, restableciendo la competitividad y reduciendo el déficit, y en países con superávits la moneda se apreciará.

En un régimen de tipo de cambio fijo en cambio, la carga del ajuste en los países con déficits recaerá completamente en los precios de los bienes y factores que no pueden ajustarse a la baja, mientras que en los países con superávits no será necesario este mecanismo de ajuste.

De este argumento se desprende que los desequilibrios externos (superávits o déficits en cuenta corriente de balanza de pagos (es un registro contable de todas las transacciones económicas realizadas por un país con el resto del mundo en un período determinado, incluyendo exportaciones e importaciones de bienes y servicios, movimientos de capitales, ingresos por rentas y transferencias, y funciona como un "termómetro" de la economía internacional del país) son menos persistentes en regímenes de tipo de cambio flotante que en regímenes de tipo de cambio fijo, lo cual reduce la posibilidad de que se acumulen desequilibrios peligrosos y de que sobrevenga una crisis.

Nosotros nos manejamos con un tipo de cambio fijo. Se aplica un deslizamiento anual que depende de la evolución de la economía en lo que respecta a la entrada de dólares por las fuentes regulares. Tenemos un déficit anual en la balanza de pagos dado el desequilibrio de importaciones mayores que las exportaciones desde décadas y gobiernos distintos que experimenta nuestra democracia desde 1961.

En varios estudios de países como la zona del euro: Grecia, Portugal, y España en los años noventa señalaron que los ajustes externos de los elevados déficits en cuenta corriente fueron más prolongados y más difíciles porque tenían regímenes de tipo de cambio fijo.

De ahí la deducción de que naturalmente la falta de flexibilidad del tipo de cambio nominal retrasa el ajuste externo hasta que llega un punto que se acumulan grandes desequilibrios y se desencadena una crisis.

A todo esto, todavía no hay un consenso entre los economistas con respecto al papel que desempeñan los tipos de cambios flexibles para facilitar el ajuste externo.

En el caso nuestro de regímenes fijos e intermedios (denominados colectivamente “con paridades fijas” se distinguen también entre relaciones directas e indirectas entre pares de países. La paridad fija directa se forma cuando un país vincula su moneda a la de otro país ancla (peso al dólar estadounidense, caso nuestro) mientras que las paridades indirectas se forman entre países que vinculan su moneda ancla común o a otras monedas anclas que están a su vez vinculadas a una moneda ancla común.

Lo cierto es que, la volatilidad del tipo de cambio real (bilateral) es menor en un régimen de tipo de cambio fijo directo, seguido por un régimen intermedio directo.

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Economista y contador público, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con maestrías en Administración Pública (PUCMM), Manejo Sostenible del Agua (PUCMM), Contabilidad Tributaria (UASD) y Riesgo de Desastres y Gobernanza del Cambio Climático (Universidad Alfonso X el Sa...

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