Tiempos difíciles tocan la comunidad dominicana en Puerto Rico

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En medio de su lucha para obtener buena calidad de vida en Puerto Rico, la crisis económica que afecta la Isla azota también a la comunidad de inmigrantes, incluidos muchos ciudadanos dominicanos que se las ingenian para subsistir.

El periodico puertoriqueño elnuevodia.com visitó el sector de Barrio Obrero, en San Juan, donde ciudadanos de Quisqueya contaron la frustración que sienten por no poder generar mejores ingresos para sus familias debido al estado de la economía de Puerto Rico.

Mercedes Canario, quien hace 12 años es propietaria de la tienda de ropa femenina Novedades Mercedes, contó que desde 2007 tiene problemas con su negocio. Contó que llegó a tener dos locales y tres empleadas, y desde hace un tiempo labora sola en un único local.

“Claro que he sentido la crisis. ¿Quién no la ha sentido?. Ha sido brutal", indicó Canario, natural de Santo Domingo y quien llegó a la Isla hace 32 años buscando un mejor porvenir.

“A veces he tenido que cerrar temprano la tienda para yo poder hacer gestiones porque no tengo empleados que se queden trabajando aquí (en la tienda). También he tenido que limitar el inventario de la mercancía para venderlo poco a poco. No ha sido fácil", manifestó la comerciante que, como muchos de sus compatriotas, tiene que trabajar no solo para ellos sobrevivir sino también poder ayudar a sus familias que viven en la República Dominicana.

Para Roselín Mercedes, de 64 años y quien labora como “chiripero”, según dijo, la crisis económica lo ha tocado sin misericordia pues lleva como dos meses sin poder trabajar porque no ha encontrado oportunidad en ningún área donde pueda ganarse el peso.

"Estoy viviendo de cupones porque no consigo trabajo”, aseguró el hombre que desde hace 30 años reside en la Isla, mientras compartía con otros de sus compatriotas sentado en una de las aceras frente a la plaza pública del sector de Barrio Obrero.

A su lado estaba sentado Johnny Rosario, de 48 años, quien también se busca el peso como "chiripero" haciendo trabajos de plomería, pintura, en lo que aparezca. Allí coincidió que tampoco consigue trabajo debido a la crisis.

"Las cosas están malas en Puerto Rico. La construcción es una que está aguantada. El gobierno debe agilizar los permisos de construcción para que las construcciones se muevan”, manifestó Rosario, quien hace cinco año llegó a la Isla proveniente de la ciudad de San Pedro de Macorís.

A pesar del duro golpe económico que enfrentan, algunos de los entrevistados, como la comerciante Mercedes, hicieron un llamado a su gente, a la comunidad dominicana que en la Isla sobrepasan los 300,000, a continuar luchando para ayudar a levantar a Puerto Rico.

“Si vivimos aquí, vamos a ayudar a que Puerto Rico se levante. Hay que ayudar en las buenas y en las malas", puntualizó.