Tener una vivienda en RD, el sueño de miles de migrantes dominicanos 

  • Pese años fuera de su tierra criollos mantienen vínculos con su tierra con historia de resiliencia, cambios y adaptación

Madrid.— Hace 23 años Víctor Lora viajó a España enviado por el gobierno dominicano para realizar una formación militar en Madrid. La promesa era clara: al regresar a República Dominicana obtendría un ascenso dentro de la institución. Sin embargo, cuando volvió al país, asegura que no le permitieron ocupar la posición que le habían prometido, situación que terminó llevándolo a abandonar la carrera militar y comenzar una nueva vida lejos de su tierra.

Atrás quedaron la familia, la estabilidad y una etapa que había construido dentro de las fuerzas armadas. En Madrid tuvo que empezar desde cero, enfrentando trabajos duros, adaptación y el peso emocional de vivir lejos de su país.

Como muchos migrantes dominicanos, encontró primero oportunidades en la construcción. Fueron años de esfuerzo y sacrificio hasta lograr levantar un pequeño negocio de productos dominicanos y caribeños que hoy se ha convertido en un espacio de encuentro para compatriotas en Madrid.

Aunque reconoce que España le permitió salir adelante, admite que la nostalgia nunca desaparece.

Tener una vivienda en RD, el sueño de miles de migrantes dominicanos 
Preaprobaciones hipotecarias.

Habla de la familia, de los hijos y de una vida que permanece dividida entre dos países. Dice que España ha sido el lugar donde aprendió a resistir, pero República Dominicana sigue siendo el hogar al que espera regresar algún día.

Su historia se repite en decenas de dominicanos que participaron en la feria inmobiliaria de Banreservas celebrada en Madrid, donde detrás de cada consulta sobre viviendas y créditos aparecían también relatos de sacrificio, distancia familiar y resiliencia.

Entre ellos estaba Stalin Matos Castillo, quien llegó hace 17 años buscando oportunidades que sentía imposibles de encontrar en su país. Recuerda que los primeros meses estuvieron marcados por la tristeza, la incertidumbre y las ganas constantes de regresar.

Comenzó trabajando en hotelería, lavando platos, y poco a poco aprendió cocina hasta crecer dentro del oficio. Sin embargo, las largas jornadas y el desgaste laboral lo llevaron nuevamente a reinventarse.

Hoy trabaja como carpintero en la zona sur de Madrid, después de haber aprendido otro oficio para continuar avanzando. Asegura que emigrar le enseñó a adaptarse constantemente, incluso en los momentos más difíciles.

Desde 2018 no visita República Dominicana, aunque mantiene contacto permanente con su madre y sus hermanos.

Otra historia de resiliencia es la de Alexa Mateo, oriunda de San Juan de la Maguana, quien emigró a España en busca de mejores oportunidades para ella y su familia. Relata que desde su llegada ha tenido que trabajar sin descanso en distintos empleos, entre ellos limpieza y cuidado de personas mayores, incluso fines de semana.

Explica que la vida en Europa ha sido de mucho sacrificio por el alto costo de vida y la necesidad de ajustarse constantemente para poder sostenerse.

Afirma que no siempre es la realidad que se ve desde fuera, ya que el salario mensual se va entre alquiler, comida, transporte y obligaciones familiares.

Tener una vivienda en RD, el sueño de miles de migrantes dominicanos 
Unas 6,000 personas se inscribieron en el evento, donde se ofertaron más de 5,000 unidades.

“Yo he hecho el montón de cosas, trabajaba todos los días sin librar en una empresa de limpieza y sábado y domingo cuidando personas mayores”, relata Mateo.

Aunque no todos dieron el paso de invertir en República Dominicana unas 570 familias lograron concretar el sueño de adquirir una casa o apartamento durante la feria inmobiliaria.

De acuerdo con el director senior internacional de las oficinas de representación de Banreservas, Henry Ogando, la mayoría de los inmuebles adquiridos ya están concluidos, lo que permitió que una parte importante de las familias entre en fase final de entrega.

“Estamos hablando de casi 200 familias que ya tienen o tendrán una llave en su mano”, señaló.

Las preaprobaciones alcanzaron los 3,798 millones de pesos, cifra que representa un incremento de 111 % respecto a la edición anterior.

El evento también registró la colocación de 2,240 millones de pesos en préstamos interinos destinados al desarrollo y respaldo de proyectos habitacionales, fortaleciendo así el financiamiento para futuras entregas de viviendas.

Ogando destacó además un crecimiento de 32 % en la participación de clientes frente al año pasado, reflejando un aumento en la cantidad de familias dominicanas residentes en el exterior interesadas en invertir y mantener un vínculo con República Dominicana.

Sobre el autor

Dilenni Bonilla

Periodista egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con diplomados en Comunicación Estratégica, Economía, Finanzas y Fondos de Pensiones.