Tecnología, educación y fiscalización, pilares para fortalecer seguridad GLP
Santo Domingo.- La implementación de tecnología avanzada, el fortalecimiento de la fiscalización y una mayor educación técnica y ciudadana son los principales pilares para mejorar la seguridad, la trazabilidad y el control en el mercado de GLP en República Dominicana.
Así afirmaron especialistas durante el panel sobre regulación, seguridad y control en el sector de los hidrocarburos, organizado por la Asociación Iberoamericana de GLP (AIGLP), quienes coincidieron que la integración entre tecnología, regulación y capacitación resulta fundamental para reducir riesgos, fortalecer la supervisión y garantizar mayor confianza en el sector.
Fabricio Duarte, director ejecutivo de la AIGLP sostuvo que, desde la experiencia internacional, la mejor manera de evitar intervenciones indebidas en activos de distribución de GLP es mediante el uso de tecnología avanzada y sistemas de trazabilidad.
Indicó que actualmente existen herramientas tecnológicas capaces de monitorear tanques las 24 horas del día, detectar manipulaciones indebidas en tiempo real y controlar mediante cámaras y sistemas de seguridad quién realiza las operaciones de distribución.
Asimismo, explicó que existen mecanismos de georreferenciación para camiones y sistemas que permiten que únicamente la empresa propietaria pueda operar un tanque específico, fortaleciendo así el control sobre los activos.
“El uso de la tecnología y la trazabilidad es la mejor manera de evitar este tipo de acciones”, afirmó Duarte durante su participación.
El ejecutivo también enfatizó la importancia de educar tanto al sector como a los consumidores, señalando que muchas prácticas irregulares se producen porque los clientes las permiten por razones económicas.
En cuanto a la fiscalización, Duarte reconoció que se trata de uno de los mayores desafíos para la industria del GLP, especialmente en mercados grandes y con millones de cilindros en circulación, como ocurre en países como Brasil y México.
Aseguró que en estos contextos resulta difícil para el Estado supervisar manualmente todos los procesos, por lo que defendió el uso de mecanismos simples y de bajo costo, como la identificación de cilindros mediante marcas en alto relieve y sistemas de trazabilidad compartidos entre empresas y autoridades.
“La fiscalización es la parte más difícil y es un desafío mundial, no solamente latinoamericano”, expresó.
Duarte también advirtió que uno de los errores más frecuentes de los reguladores es tratar el uso indebido de tanques únicamente como un problema comercial entre empresas y clientes.
“No es solamente un problema comercial; es un problema de seguridad, técnico y regulatorio”, indicó.
De su lado, Magalys D’Oleo, encargada del Laboratorio Nacional de Masa y Volumen del INDOCAL, abordó los riesgos técnicos y de seguridad derivados de la intervención de equipos de medición, control o transferencia sin verificación adecuada.
Explicó que antes de poner en funcionamiento cualquier equipo es indispensable realizar pruebas, verificaciones y ensayos que permitan garantizar su correcto desempeño, especialmente en el área de GLP debido a la naturaleza del producto.
Advirtió que fallas aparentemente simples, como problemas en válvulas, empaques o cierres, pueden provocar microfugas de GLP y generar situaciones de alto riesgo.
También resaltó la importancia de que los técnicos encargados de manipular equipos de GLP tengan plena conciencia de la peligrosidad de estas operaciones y estén debidamente capacitados.
En ese sentido, informó que el INDOCAL ha desarrollado la figura del “reparador público autorizado”, una certificación dirigida a técnicos especializados en GLP, combustibles líquidos y calibración de balanzas.
Según explicó, estos técnicos son evaluados bajo normas nacionales e internacionales para demostrar competencias técnicas y garantizar la seguridad de los equipos.
D’Oleo señaló además que tanto distribuidores como consumidores pueden verse afectados por fallas en equipos mal reparados o calibrados, aunque las penalidades regulatorias suelen recaer sobre el distribuidor.
Asimismo, insistió en que el fortalecimiento de la infraestructura metrológica nacional requiere una mayor sinergia entre reguladores y sector privado, así como procesos de automatización y digitalización que permitan monitorear en tiempo real el comportamiento de estaciones y equipos de medición.
Subrayó además la necesidad de modernizar los sistemas regulatorios, dejar atrás procesos manuales y fortalecer la red de laboratorios acreditados para calibración y verificación de equipos.
Explicó que actualmente existen pocos laboratorios acreditados en el país para trabajar en áreas relacionadas con GLP, lo que limita la capacidad de garantizar trazabilidad y confianza técnica en las mediciones.
Mientras tanto, Amin Vásquez, director de combustibles del Ministerio de Industria y Comercio, destacó la importancia de combinar tecnología y formación técnica para fortalecer la seguridad operacional en el sector hidrocarburos.
Vásquez agregó que la trazabilidad, supervisión y seguimiento responsable por parte de las autoridades y actores privados serán determinantes para mejorar el mercado.
También defendió la necesidad de impulsar campañas educativas y fortalecer la participación de juntas de vecinos, distribuidores, mayoristas y demás actores vinculados al sector.
Añadió que la responsabilidad sobre la seguridad y el manejo adecuado de los equipos no puede recaer en una sola persona, sino en toda una cadena de actores públicos y privados.